La ruta de Bierzo Enoturismo ampliará su oferta con el avistamiento de osos en Villablino, Palacios y Páramo del Sil

De izquierda a derecha, el presidente de la fundación Oso Pardo, Guillermo Palomero, la presidenta de Bierzo Enoturismo, Misericordia Bello, y el alcalde de Villablino, Mario Rivas, en su comparecencia./
De izquierda a derecha, el presidente de la fundación Oso Pardo, Guillermo Palomero, la presidenta de Bierzo Enoturismo, Misericordia Bello, y el alcalde de Villablino, Mario Rivas, en su comparecencia.

La asociación programa cursos gratuitos para formar a los empleados del sector como «transmisores de buenas prácticas»

D. ÁLVAREZCacabelos

La ruta de Bierzo Enoturismo será la primera de España en incluir el avistamiento de osos pardos como parte de la oferta de la zona para el visitante, gracias al cuerdo firmado por la asociación y la Fundación Oso Pardo mediante el cual se organizarán varios cursos para formar a los trabajdores del sector turístico como «transmisores de buenas prácticas» en la relación entre el hombre y el plantígrado. Los cursos gratuitos cuentan con la colaboración de la Fundación Oso Pardo y de los ayuntamientos de Villablino, Páramo del Sil y Palacios del Sil, donde se llevarán a cabo los avistamientos.

Al respecto, el avistamiento de osos pardos en libertad es una de las experiencias más buscadas por el turista de naturaleza, recalcó la presidenta de Bierzo Enoturismo, Misericordia Bello, que destacó que el perfil del enoturista es el de una persona interesada por la naturaleza y con un nivel tanto cultural como económico elevado. Al respecto, Bello subrayó el «alto interés» de una iniciativa que permitirá, a su juicio, «incrementar el tiempo de permanencia de los turistas de enología en el Bierzo y ayudará a dinamizar la economía de la comarca».

Según el acuerdo, el primero de los cursos que impartirá la Fundación Oso Pardo se celebrará los días 25 y 26 de junio en Cacabelos, en la sede del Consejo Regulador de los Vinos del Bierzo. Posteriormente, durante el 27 y el 28 de junio, se impartirán en Villablino, mientras que el 4 y 5 de julio se realizarán en Páramo del Sil y en Palacios del Sil. El último de ellos será en León el 17 y el 18 de julio.

Entre los contenidos de los cursos, se impartirá formación con contenidos específicos sobre ecología, comportamiento y conservación del oso pardo, ecoturismo, pautas de desarrollo de actividades turísticas en zonas oseras y manuales de buenas prácticas. Su duración es de dos días consecutivos con contenido teórico, talleres para desarrollar productos ecoturísticos vinculados al oso pardo y una salida de campo para poner en práctica los conocimientos adquiridos.

En ese sentido, el proyecto, cuyo presupuesto asciende a 40.000 euros, ha sido cofinanciado por el Fondo Social Europeo a través de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y cuenta, además, con la colaboración de Bierzo Enoturismo y de los ayuntamientos participantes, que aportan 15.000 euros en conjunto.

El objetivo de los cursos es adecuar la práctica del turismo osero a la conservación de esta especie emblemática y en peligro de extinción, a la que el presidente de la Fundación Oso Pardo, Guillermo Palomares, definió como «el gran embajador de la naturaleza». «Es preciso mejorar la cualificación y formación de los trabajadores del sector para que éstos , sensibilicen a sus clientes, proporcionando mejores servicios, evitando riesgos y promoviendo la sostenibilidad del turismo», resumió Palomares.

En la misma línea, el alcalde de Villablino, Mario Rivas, subrayó la «importante afluencia de turistas que desean ver al oso» y remarcó que el proyecto «conjuga con la idea de turismo natural» impulsada por el ayuntamiento lacianiego. Al respecto, Rivas recordó que el Consistorio trabaja desde hace dos años en un proyecto de creación de un parque natural «gestionado desde el territorio», iniciativa que ya se ha planteado a la Junta y que se encuentra en fase de estudio, avanzó Rivas.

La situación del oso pardo

Según explicó Palomares, el sector occidental de la Cordillera Cantábrica alberga unos 250 ejemplares de oso pardo, a los que se sumarían otra cincuentena que habitan en las montañas palentina y leonesa. «La población va creciendo porque los osos han aprendido que los humanos hemos firmado la paz con ellos», explicó el presidente de la Fundación, que remarcó la necesidad de crear una regulación sobre el avistamiento para «evitar problemas de conservación».

En ese sentido, Palomares avanzó que tanto la Junta como las autoridades del Principado de Asturias ya trabajan en este borrador, debido a la «conciencia clara» de que los avistamientos y el turismo resultante «pueden ser un apoyo a la conservación».

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