Vagonetas abandonadas tras el cierre de una explotación minera.

«Era previsible que el carbón era necesario, lo malo es que ahora ya no es el nuestro, es importado»

El comité de la central de Compostilla II en Cubillos del Sil considera que la compra de carbón por parte de la eléctrica «entraba dentro de la previsible» al solicitar el cierre de las térmicas y apostar por las renovables «sin tener alternativas»

Carmen Ramos
CARMEN RAMOS Ponferrada

El comité de Endesa en la central de Compostilla II considera que la compra de 60.000 toneladas de carbón de importación por parte de la eléctrica para poner de nuevo en marcha la central gallega de As Pontes por la crisis energética «entraba dentro de lo previsible». Una acción que pone de manifiesto, a su juicio, que «el carbón era necesario, como ya dijimos antes de que se cerrara, pero lo malo es que ahora no es el nuestro, es importado», explicó su presidente, Juan Sobredo.

Los sindicatos, que tienen «constancia» de que la eléctrica «ha comprado unos barcos de carbón» y que «va a quemarlo», lamentan que esta situación se produzca «después de decisiones que se toman a lo loco y que luego tienen una repercusión que pagamos todos», subrayó Sobredo.

Desde el órgano sindical de Endesa en la comarca siguen insistiendo en que la compañía «se precipitó» a la hora de solicitar el cierre de la térmica berciana e iniciar las labores de desmantelamiento que se encuentran en pleno proceso de ejecución. «Nosotros ya lo dijimos que antes de desmontar hay que tener las alternativas ya creadas eso no se hizo y ahora vemos que lo que decíamos, que las renovables no dan para mantener la demanda», añadió el responsable del comité en la central.

Así las cosas, los representantes de los trabajadores de la térmica reconocen que se sienten impotentes «no porque fuerámos adivinos sino porque alguien se quiso colgar la medalla de las renovables sin tener los medios y así es muy difícil». En este sentido, insisten en la necesidad de apostar por el mix energético con el carbón hasta comprobar que la demanda se cubría con energía renovables. «Hubiera sido importante y era lo que había que hacer», aseveró Juan Sobredo.