La plantilla de Maessa se ve abocada a una solución judicial al no aceptar los traslados

Campamento de trabajadores de auxiliares de Endesa a las puertas de Compostilla II. /ANA F. BARREDO
Campamento de trabajadores de auxiliares de Endesa a las puertas de Compostilla II. / ANA F. BARREDO

El Comité de Empresa urge a Endesa la aplicación del plan social a dos semanas de cerrar la negociación del despido colectivo para 46 trabajadores

CÉSAR FERNÁNDEZCubillos del Sil

Las posturas entre la dirección de Maessa, la principal auxiliar de la central térmica Compostilla II de Endesa en Cubillos del Sil, y su plantilla a la hora de negociar el despido colectivo planteado para 46 trabajadores están tan distantes en el ecuador del proceso que el Comité de Empresa se ve abocado a una solución en términos judiciales. La reunión celebrada este miércoles sirvió para constatar el enquistamiento de la compañía, que no ha movido ficha y se limita a ofrecer traslados a otros centros de trabajo apenas a dos semanas vista del cierre de la mesa de diálogo. «Nos vemos buscando una salida en los juzgados», advierte el presidente del órgano de representación laboral, Alonso Roa, que urge la aplicación del plan social anunciado por la compañía eléctrica so pena de repetir las consecuencias drásticas del reciente cierre de la térmica de Anllares del Sil.

A falta de otros dos encuentros en sucesivos miércoles para cerrar el proceso de negociaciones, el Comité de Empresa de Maessa reconoce la distancia de planteamientos entre la compañía y los operarios ante el planteamiento de traslados como alternativa al despido de 46 operarios (otros 22 permanecerán en la térmica berciana para realizar labores de mantenimiento). «Les hemos preguntado cómo es posible mantener dos casas abiertas con un solo sueldo», ilustró Roa a la salida de la reunión de este miércoles.

La parte social pone sus miras en Endesa. «Si no nos da carga de trabajo o nos incluye en el desmontaje de las instalaciones, habrá despidos y traslados», augura el presidente del Comité de Empresa de Maessa, que apremia a los representantes políticos que en estos días visitan el campamento permanente e indefinido montado por las trabajadores de las auxiliares a las puertas de la térmica a trasladar esta visión a la eléctrica, que a finales del pasado año se comprometió públicamente a impulsar un plan social que incluía inversiones por valor de 260 millones de euros con la puesta en marcha de instalaciones solares fotovoltaicas para paliar el cierre de Compostilla II.

Y es que la situación de Maessa amenaza con repetirse en el resto de las contratas de Endesa en la central térmica, admite Roa, a la sazón portavoz de la plataforma de auxiliares que agrupa a 180 trabajadores afectados por el cierre de las instalaciones de generación térmica, cuyas compañías ya han puesto sobre la mesa regulaciones de empleo, traslados y bajas voluntarias.

 

Fotos