Navatejera se rebela contra la planta de biomasa por estar a menos de 2.000 metros de las viviendas y denuncian oscurantismo

Radio de 2.000 metros desde la ubicación elegida para instalar la caldera de biomasa. /
Radio de 2.000 metros desde la ubicación elegida para instalar la caldera de biomasa.

Los vecinos dan los primeros pasos para constituir una asociación que iniciará una campaña informativa y de movilizaciones contra un proyecto que ya rechazaron en Eras de Renueva y Cantamilanos

A. CUBILLASnavatejera

Primero fue Eras de Renueva. Después el barrio de Cantamilanos. Y ahora Navatejera. Los vecinos de la localidad del alfoz de León ya han mostrado su rechazo al proyecto de implantación de la planta de biomasa al considerarlo perjudicial para la salud de los vecinos del entorno, entendiendo que la implantación de estas plantas debe realizarse fuera del casco urbano.

Tal es el rechazo, que los vecinos ultiman la constitución de una asociación que canalice el malestar de esta población tras conocerse la intención de levantar esta planta que, con un coste inicial de seis millones, supondrá una inversión de unos 18 millones que afrontará en su totalidad el Somacyl.

La previsión es levantar la planta en un terreno próximo al Seminario Menor de León lo que, según denuncian los vecinos, contrastaría con la sentencia a favor de los vecinos de Baltanás (Palencia), impidiendo la instalación de una planta de estas características a menos de 2.000 metros de la población.

Según advierten, en un radio de dos kilómetros se enmarcarían viviendas no sólo de Navatejera sino también de los barrios de Mariano Andrés, la Asunción, la Inmaculada, Cantamilanos y San Mamés. De ahí que entienda que la central planteada en esa ubicación está condenada a desaparecer aunque para ello tengan que transcurrir nueve años en los tribunales como ocurrió con la planta palentina.

A ello se suma, continúan, el oscurantismo total que rodea a este proyecto cuyos detalles se desconocen a pesar de que el proyecto se anunció hace más de un año. Una situación que dispara los interrogantes entre los vecinos de Navatejera que se preguntan además qué medidas van a tomar contra la contaminación que afectará a los vecinos de alrededor de la planta.

Plantas de biomasa que han sido descartadas por problemas medioambientales tanto en Andalucía y Canarias, según recuerdan desde el colectivo, que además remarcan que las directrices de la Comunidad Europea consideran contaminación cero a la biomasa en base a que las emisiones (contaminantes) se compensan con la absorción de CO2 en el proceso de vida de las plantas que van a quemarse -en el mejor de los casos-, recomendando ubicar las factorías fuera de las ciudades y en las zonas donde se va a producir la materia a quemar.

Movilizaciones

Razones más que suficientes, remarcan, para que la constitución de una plataforma que lucharán para hacer frente a este proyecto. Estamos preparando cartelería así como diferentes movilizaciones para frenar este proyecto que no quiso ni Eras de Renueva ni Cantamilanos y tampoco lo quiere Navatejero, advirtieron portavoces de la futura plataforma.

Una vez constituida, la asociación iniciará el reparto de carteles y folletos informativos, impulsará diferentes movilizaciones y solicitará una reunión con el alcalde de Villaquilambre, al que acusan de poner en riesgo la salud de los vecinos de Navatejera a cambio de una prestación irrisoria.

La planta de biomasa busca aportar calor y agua caliente a organismos oficiales, desde el Hospital hasta el campus de la Universidad de León o el Auditorio y, en el corto plazo, siempre según el proyecto inicial, a edificios próximos de uso privado.

 

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