Lavadero de Antracitas de Fabero en La Recuelga. / Ponfedrone

El milagro de la La Recuelga

El club Xeitu aplaude la incoación del expediente para la declaración BIC de este conjunto minero industrial | Un año de trabajos para dar forma a la solicitud evidenciaron el esfuerzo por salvar estos restos de la historia minera de una comarca

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El Club Xeitu ha mostrado su satisfacción por la incoación del expediente para la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) del conjunto minero-industrial de La Recuelga. «Una decisión que reclamamos como primer paso para la protección y puesta en valor de este legado patrimonial, que tenemos la suerte de que se haya conservado y estamos a tiempo de recuperar para que contribuya a la generación de riqueza y empleo en nuestra tierra«, recuerda en un comunicado.

La decisión que se ha conocido viene precedida de la solicitud que hace casi un año hizo el Club Xeitu, al igual que otras entidades, y de iniciativas como la exposición « Salvar La Recuelga», que han visitado cientos de personas en distintos lugares.

Una exposición que ha servido para mostrar la relevancia histórica que ha tenido La Recuelga y concienciar sobre la necesidad de salvaguardar su patrimonio. En todo ello ha sido muy importante el papel de todos: la sociedad local, cuantas personas han ayudado, los representantes políticos que se interesaron por nuestra petición y la apoyaron en las Cortes de Castilla y León, y también los medios de comunicación que han transmitido todo ello a la opinión pública.

Valoración positiva

«Queremos valorar positivamente la decisión tomada por la Junta de Castilla y León, en cuya resolución hace suyos nuestros argumentos, sobre todo el referido a la protección urbanística y patrimonial para todo el entorno de La Recuelga y no solo los lavaderos de Antracitas de Fabero y Victoriano González como sus elementos más destacados», añade.

Xeito recuerda que «en la resolución se establece la protección para el conjunto, entendiendo que la acción humana y la actividad industrial han conformado todo ese paisaje a lo largo de un siglo, con el ferrocarril Ponferrada-Villablino, los lavaderos y cargaderos, las líneas de baldes, los edificios y el grupo minero Santa Cruz».

«Hemos incidido en ello de manera rotunda porque no se puede proteger un bien patrimonial y permitir cualquier afección ambiental sobre él, en contraste con la promesa que quiso vender el cambio de la demolición total de La Recuelga, que era la intención inicial, por el mantenimiento de los lavaderos, a cambio de que a su alrededor se permitiera emplazar una planta fotovoltaica», también se advierte.

BIC y el turismo patrimonial

Para añadir: «Ello gracias a un supuesto acuerdo del Ayuntamiento de Páramo del Sil con la empresa promotora del que nada más se supo, y que se oculta por motivos inexplicables, desatendiendo tanto las peticiones que del mismo ha hecho el Club Xeitu, como la resolución del Comisionado de Transparencia de Castilla y León que ordena que se facilite».

«Esperamos que la incoación de este expediente como BIC, sea continuada en un futuro cercano con la declaración definitiva, y con su recuperación pública y puesta en valor. Como ejemplo más cercano de éxito tenemos la cuenca de Fabero, que tiene los mismos problemas que Páramo del Sil y que el resto de cuencas mineras, pero cuya declaración como BIC ha brindado más ventajas que inconvenientes: su ubicación en el mapa del creciente turismo del patrimonio industrial, con miles de visitantes cada año, con actividades que dinamizan un territorio en declive, y con inversiones y subvenciones para la recuperación de ese patrimonio para uso público, como el Pozo Julia, el Pozo Viejo o el Economato, e incluso para las viviendas privadas que forman parte del BIC», se ha remarcado.

Una clara «generación de riqueza para la zona, incentivos para que los habitantes participen de manera activa en el mantenimiento y disfrute de un patrimonio cuyo reconocimiento como Bien de Interés Cultural hace que hoy pueda ser de todos y para todos, y también para las generaciones venideras».