La Mesa por el futuro del Bierzo llama a una participación histórica en la manifestación del día 16 para reclamar alternativas industriales

Reunión de la Mesa por el futuro del Bierzo./César Sánchez
Reunión de la Mesa por el futuro del Bierzo. / César Sánchez

«Si no somos un clamor, no nos oirán y si no nos oyen, no existimos», apunta Álvarez Courel

E. F. G.Ponferrada

La Mesa por el futuro del Bierzo reclamó hoy una participación masiva en la manifestación convocada el día 16, a las 12 de la mañana en Ponferrada por UGT y COOO para reclamar alternativas industriales para la comarca. El presidente de la Mesa y del Consejo Comarcal del Bierzo, Gerardo Álvarez Courel, pidió a los ayuntamientos que movilicen a los vecinos para conseguir una participación histórica en la movilización.

«El mensaje que tiene que calar más allá del Manzanal es que somos muchas personas las que quieren que haya un futuro para la comarca», remarcó después de incidir en que lo importante de la convocatoria no es quién la haga sino cuánta gente la respalde y que si la participación se queda en las 4.000 personas que salieron a la calle con fines similares hace dos años y medio, sería un fracaso conjunto.

Courel insistió en que «si no somos un clamor, no nos oirán y si no nos oyen, no existimos». El Bierzo, dijo, «debe ser un clamor por su futuro y debe sentirse ese clamor el día 16; no estamos en la situación de que viene el lobo, porque el lobo ya está y tenemos que hacer ver que no nos resignamos a que se cierre todo y no se nos den alternativas».

«Las alternativas tienen que llegar antes de los cierres; ahora nos rasgamos las vestiduras por el cierre del último pozo, pero ¿qué se hizo antes, qué hizo el Gobierno que estuvo cerrando minas siete años?», subrayó y defendió que las alternativas deben exigirse «al Gobierno de España y a la Junta, que nos ha estado vendiendo humo. Les pedimos que se impliquen ya; son los que tienen pasta y son los que tienen que poner los remedios».

La manifestación celebrada hace semanas en León, señaló, es un buen ejemplo de cómo la movilización de la sociedad tiene consecuencias; en aquel caso el empuje definitivo para buscar una salida a la deslocalización de la planta de Vestas en Villadangos del Páramo. «Pedimos que de una vez se traigan alternativas que hagan que no se vaya la gente. Vestas se va pero hay una alternativa que se implementa. Si Endesa quiere marcharse de Compostilla, puede haber alternativas de otras empresas», planteó.

 

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