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Toño Bellina, maestro vestidor, y Arturo Rodríguez, vecino de Villafranca, cortando cañaveiras Ana Gago

Los Maios de Villafranca, mucho más que una fiesta

Nadie sabe con exactitud cuándo se comenzó a celebrar la 'Festa do Maio' pero los mayores del pueblo la recuerdan «desde siempre»

Ana Gago

Ponferrada

Martes, 30 de abril 2024, 08:11

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Se acerca el 1 de mayo, fecha señalada en el municipio berciano de Villafranca del Bierzo. A partir de las 11.30 de este miércoles los maios saldrán a recorrer las calles de la villa del Burbia desde diferentes barrios del pueblo. Una tradición que se ha convertido en una fiesta —declarada incluso Bien de Interés Turístico Provincial en 2008 — y que perdura hasta nuestros días pero que tiene orígenes prehistóricos.

En Villafranca, nadie sabe con exactitud cuándo se comenzó a celebrar la 'Festa do Maio' pero lo que sí saben es que los mayores del pueblo la recuerdan desde siempre. «Es una tradición que ha pasado de generación en generación», explica Marisa Cela, miembro de la Escola de Gaitas de Villafranca del Bierzo y una de las organizadoras de esta celebración.

¿Cómo se visten los maios?

Los maios se visten con una planta que crece en la propia villa del Burbia y a la que los lugareños llaman cañaveira pero también mazandón o planta de maio por el uso que se le da. Toño Bellina, Maestro Vestidor de los Maios explica que esta planta «no se debe arrancar, si no que se corta con una hoz, una navaja o una tijera de cortar. Para vestir al maio es necesaria también la cuerda de pita para sujetar las cañaveiras. El objetivo es que el mozo parezca un arbusto andante que se moverá dando pasitos cortos».

De hecho, el maio dependerá de sus compañeros para poder beber, comer o tumbarse si se cansa. «Para vestir al maio, este debe de estar de pie y con los brazos pegados al cuerpo, la cuerda irá alrededor de su cuerpo y sus ojos se verán entre las hojas de la planta», añade.

Toño Bellina, maestro vestidor, y Arturo Rodríguez, vecino de Villafranca, cortando cañaveiras.
Toño Bellina, maestro vestidor, y Arturo Rodríguez, vecino de Villafranca, cortando cañaveiras. Ana Gago.

Hay cuatro barrios desde los que salen los maios. El barrio del Castillo, el barrio de las Vegas, el barrio de Cábila y el de la calle del Agua. En total, desfilan una treintena de maios por las distintas calles de la villa acompañados de otros vecinos del pueblo vestidos con coronas de flores y al son de la música. Alrededor de las 13.30, todos los maios se juntan en la plaza Mayor. En este punto se hace una comida costeada por el donativo que se recoge, que gestiona la asociación Escola de Gaitas, y por el Ayuntamiento de Villafranca.

Rituales de fertilidad

«Actualmente es así, se ha convertido en una fiesta, pero originalmente eran rituales de fecundidad y de fertilidad. A lo largo de los tiempos, esta tradición ha ido variando. No hace mucho, en años de la posguerra el principal donativo que aportaba la gente del pueblo eran castañas secas. La gente no tenía dinero y ese alimento era todo un lujo porque cuando está seco y lo metes en la boca es como un caramelo», explica Marisa. Tal es la superstición de los villafranquinos que «aún a día de hoy los mayores guardan esas castañas para echar al maio, porque el pensamiento es que si no se guarda les va a ir muy mal este año», puntualiza.

Sin embargo, a día de hoy «es una fiesta más en la que participa mucha gente por eso yo siempre insisto en que haya alguien en los balcones y en las ventanas mientras se celebra el maio porque si no hay nadie en los balcones...¿quién le da el homenaje al maio?», señala esta berciana.

Canciones ancestrales

Mientras los maios desfilan, los habitantes cantan versos típicos de esta celebración. La letra de la canción tiene tres partes. En la primera, se presenta al maio al son de «este maio señora é, este maio que anda de pé». En la segunda parte se hace alusión al donativo al ritmo de «tire castañas señora María, tire castañas que has tés na cociña» y una tercera parte de agradecimiento en la que se dice «estas puertas son de ferro donde vive un caballero».

Marisa Cela asegura que «hay letras que son comunes en otros lugares de España en los que también se celebran los maios pero en otros pueblos han ido variando las letras o inventándose canciones acorde con la política municipal y en Villafranca del Bierzo siempre se conservó la misma canción». Esta villafranquina explica que «es una melodía muy sencilla y muy corta pero que sospechamos que puede ser de origen medieval porque hay datos que lo pueden confirmar».

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