Imagen de archivo del embalse de Bárcena.

Las lluvias de octubre y noviembre ayudan a frenar «el peligroso camino de la sequía» en la demarcación Miño-Sil

Aunque la situación ha mejorado con respecto a la semana pasada, el presidente de la CHMS considera que «el escenario de sequía y de escasez coyuntural aún sigue presente en nuestros territorios»

Esther Jiménez
ESTHER JIMÉNEZ Ponferrada

La Confederación Hidrográfica Miño-Sil celebró este martes la oficina técnica de la sequía correspondiente al mes de noviembre, en la que se constató una mejora relativa de la situación de sequía que vive la demarcación gracias a las lluvias registradas durante el mes de octubre y los primeros días de noviembre.

Así, la precipitación acumulada en la provincia de León a 6 de noviembre es de 129,5 litros por metro cuadrado «y aunque parezca una cantidad de relevancia, que lo es, está por debajo de la media histórica», explicó el presidente del organismo de cuenca, José Antonio Quiroga.

Además, los embalses se encuentran al 34,37% de su capacidad, «un poquito mejor que la semana anterior, van mejorando las cifras», y en cuanto a los caudales circulantes aún están «por debajo de la media, un 35%».

Con ello, Quiroga apuntó que estas lluvias están ayudando a frenar «el peligroso camino de la sequía, ese camino acelerado hacia el peor de los escenarios» y hacen presagiar «una vuelta a la normalidad» que pasaría por que se cumpliera un trimestre completo -octubre, noviembre y diciembre- «con una pluviometría normal o mejor, que fuese húmeda».

Si esto se cumple «si estaríamos en condiciones de decir que el efecto de la sequía, que la situación de sequía prolongada y escasez coyuntural que se instalaron en el territorio de nuestra demarcación ha dejado de existir, ha dejado de ser un problema», señaló el presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil.

Aún así, José Antonio Quiroga considera que estas «buenas noticias» hay que tomarlas con «moderación y prudencia» porque «el escenario de sequía y de escasez coyuntural aún sigue presente en nuestros territorios y en concreto en el curso alto del Sil». Por ello, hizo un llamamiento a «una utilización del agua responsable, sostenible, a una gestión diligente porque estas lluvias no deben llevarnos a olvidar el escenario de sequía», concluyó.