Imagen del incendio en la central de Compostilla. / César Sánchez

Las labores en Compostilla vuelven poco a poco a la normalidad tras el incendio del jueves

Los 140 operarios que trabajan en el desmantelamiento de la central térmica volverán este viernes a la actividad una vez que se garantice la seguridad en las instalaciones

Esther Jiménez
ESTHER JIMÉNEZ Ponferrada

La central térmica de Compostilla va recuperando poco a poco la normalidad después del virulento incendio que se produjo en la tarde del jueves en las instalaciones, que se encuentran en pleno desmantelamiento de los grupos 3, 4 y 5.

En la actualidad, se están realizando labores para garantizar la seguridad en las instalaciones, como apuntaron fuentes de Endesa consultadas por elbierzonoticias, y a lo largo de la jornada se espera que los 140 trabajadores vuelvan a la actividad con normalidad.

«Primero hay que asegurar el entorno pero se va a normalizar todo de inmediato, lo primero es la seguridad, entonces la tarea que se está haciendo ahora es edificar y asegurar que se puede realizar un trabajo seguro», añadieron esas mismas fuentes.

Desde la compañía ya se está investigando la posible causa del incendio, a través de una comisión de seguridad, que provocó una enorme humareda negra visible desde numerosos puntos de la comarca del Bierzo, aunque llevará su tiempo. A su vez, han vuelto a destacar el funcionamiento perfecto del plan de emergencia y seguidad puesto en marcha una vez se inició el incendio, que hizo que no hubiera que lamentar daños personales.

Labores de extinción

Siete efectivos de los bomberos de Ponferrada, con dos autobombas, una autoescala y apoyados por un camión de extinción de la propia central térmica, fueron los encargados de extinguir el incendio. Los primeros instantes fueron los más complicados, como explicó el jefe del Servicio de Extinción y Prevención de los Bomberos de Ponferrada, Olivier Bao, porque «el incendio estaba muy desarrollado, afectaba a una chimenea de desulfuración de la central».

Pero la intervención resultó «muy efectiva, bajando mucho la intensidad» y hacia las 6 de la tarde el fuego estaba controlado. El problema con el que se encontraron los bomberos fue que «afectó a unos filtros que son combustibles y se extendía por unos conductos que tiene que llevan una goma por dentro y se metía por esa goma y producía reigniciones», aseguró. De hecho, durante la tarde se produjeron dos reigniciones que les obligó a refrigerar todo el sistema de tuberías de la instalación. «Estuvimos durante toda la noche refrigerando y vigilando y ya no tuvimos ninguna reignición y a las 7 de la mañana dimos por finalizados los trabajos y regresamos al parque», concluyó.