La Junta recomienda no quemar los restos de poda para que el Torymus sea efectivo contra la avispilla

Avispilla del castaño./
Avispilla del castaño.

Es una de las medidas para que el parasitoide se pueda establecer y reduzca los daños causados por la plaga detectada desde la primavera de 2017 en la provincia de León

ELBIERZONOTICIASPonferrada

Con motivo de la suelta del parasitoide Torymus sinesis, la Junta de Castilla y León recomienda una serie de directrices para que la lucha contra la avispilla del castaño sea efectiva. Entre las medidas se propone no usar insecticidas, no podar y no eliminar los restos de poda mediante quema.

Son las directrices marcadas por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente para la correcta eliminación de la plaga, detectada desde la primavera de 2017 en la provincia de León. La denominada plaga Drycosmus kuriphilus se ha ido extendiendo irremediablemente por toda Europa, incluida la península ibérica, durante los últimos años.

En el mes de mayo la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, en colaboración con la de Agricultura y Ganadería y la Diputación de León, realizaron las primeras sueltas controladas con fines experimentales del parasitoide Torymus sinesis en las zonas con un nivel de plaga medio-alto y tenían como objetivo estudiar la viabilidad de su empleo en la lucha contra la avispilla. La larva del parasitoide se alimenta de la larva de la avispilla hasta matarla y de esta forma puede llegar a reducir los daños provocados por la misma.

Pero el proceso de control del Torymus sobre la plaga dura entre cuatro y ocho años, tiempo en el que el parasitoide tiene que ir estableciéndose en las zonas de suelta e ir aumentando su población. Por ello, con el fin de que se pueda establecer en la zona y comenzar el control de la plaga, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente advierte de la importancia de que se sigan una serie de normas en los puntos de suelta del parasitoide Torymus sinesis. Entre ellas recomienda no usar ningún tipo de insecticida en un radio de 100 metros desde el lugar de suelta, sobre todo en primavera y principios de verano; desde el momento de la suelta del parasitoide (abril-mayo) y hasta mediados de noviembre no se realizará ninguna poda; los restos de poda, tanto hojas como ramas, no se podrán eliminar mediante quema, ni ningún otro método hasta pasadas dos primaveras después de la poda, con el fin de dar tiempo a que todos los Torymus salgan del interior de las agallas.

Reducir daños

Siguiendo estas normas, según la Consejería, es probable que el parasitoide se pueda establecer y reduzca los daños causados por la avispilla aunque nunca los eliminará del todo. La medida más efectiva para que no llegue la plaga en otras zonas, o al menos se retrase, es la de no llevar la planta de castaño de otras zonas ya que existe un riesgo muy elevado de que venga contaminada con larvas de avispilla que no se ven a simple vista.

Para tener más información sobre esta plaga o comunicar puntos donde se localiza se deberá ir a la oficina comarcal de la zona o a los agentes medioambientales que podrán darle la información necesaria, así como en la página web de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.

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