La Junta ve que los efectos secundarios del SMI de 900 euros pone en riesgo la capacidad de crecimiento y creación de empleo

Carlos Fernández Carriedo, consejero de Empleo. / N. Brandón

El consejero de Empleo Carlos Fernández Carriedo entiende que la subida de impuestos a autónomos o sectores productivos como el automóvil afectarán en negativo al crecimiento y aboga por el pacto social alcanzado que fijaba el SMI en 850 euros

A. CUBILLASLeón

El consejero de Empleo, Carlos Fernández Carriedo, no se muestra partidario del incremento del Salario Mínimo Interprofesional a los 900 euros por los efectos secundarios que conllevan y que, a su juicio, pone en riesgo la capacidad de crecimiento económico y de creación de empleo a futuro.

Para Carriedo, que siempre ha defendido que la subida del SMI aumentaría el consumo y mejoraría la calidad de vida de las personas de consumo, lo que debe determinar los incrementos salariales es la mejora de las circunstancias económicas.

En este punto, se mostró convencido de que cuando el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero bajó las retribuciones de empleados públicos y congeló pensiones por primera vez en su historia, no lo hizo por fastidiarles «sino porque las circunstancias que eran de la perdida muy intensa de empleo y lógicamente esa fue la única alternativa».

Por ello, se muestra convencido de que es en un contexto de crecimiento económico y creación de empleo como el que se está viviendo sólo en el que se pueden recuperar las retribuciones, no sólo en el ámbito del sector público, como llevó a cabo el Gobierno de Mariano Rajoy, sino en el SMI, como se plasmó en el acuerdo a tres bandas –Gobierno, Cepyme y UGT y CCOO- para fijar los 850 euros.

«Me parece que lo importante es mantener ritmo de creación de empleo y generación económica porque eso será la única garantía para subir salarios a futuro y cualquier medida que lo ponga en riesgos será perjudicial», señaló Carriedo, que cargó contra la subida de impuestos a autónomos.

Efectos negativos

Ellos serán uno de los grandes perjudicados de la subida del SMI y por ello, remarcó Carriedo, se pondrá en riesgo la capacidad de crecimiento a futuro, debilitando el crecimiento económico y la creación de empleo que «es la única vía para subir los salarios».

«Me parecía oportuno subir los salarios hasta los 850 euros y vincularlo con el crecimiento económico pero me parece un riesgo cuando se habla de que en 2019 se va a registrar un crecimiento menor tanto en términos de PIB y de empleo», remarcó Carriedo.

En este aspecto, el consejero de Empleo aseguró que la subida del SMI no pondrá en riesgo el crecimiento de la economía de España pero sí medidas colaterales como la subida de los impuestos para empresas, autónomos y el conjunto de trabajadores o para el uso de vehículos diésel, una medida que calificó de «errónea» y «muy perjudicial para el sector del automóvil».

Al igual, concretó, que la decisión de cierre de la minería y centrales térmicas que tendrá un efecto negativo desde punto de vista de creación de empleo. «Si el objetivo es favorecer el crecimiento económico y laboral medidas como el cierre de sectores productivos, como la minería o el automóvil afectará al crecimiento del país», concluyó el consejero.

 

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