Caso Enredadera

Joaquín Llamas: «Yo no me voy a comer el marrón... y alguno puede acabar en la cárcel»

Joaquín Llamas, alcalde de Villarejo de Órbigo./Rubén Cacho
Joaquín Llamas, alcalde de Villarejo de Órbigo. / Rubén Cacho

Las grabaciones de la UDEF revelan cómo el alcalde de Villarejo del Órbigo era conocedor graves problemas de contaminación en su municipio | Los investigadores evidencian que «tiene auténtico pánico que un día vaya alguien, haga fotos y se las lleve al Fiscal, porque a mí me empapelan»

J.C. | J.L.B. | N.B.León

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional fue evidenciando a través de las diferentes escuchas los 'movimientos' de todos y cada uno de los actores participantes en la denominada como 'trama Enredadera'.

Las escuchas no sólo dejaron ver cuando sucedía en el tronco central de esta trama sino en las diferentes ramificaciones que la misma dejaba ver a lo largo y ancho de la geografía provincial.

Las investigaciones detallan conversaciones que evidenciaban las componendas para hacerse con contratos públicos, en unas ocasiones valiéndose del poder mediático del empresario leonés José Luis Ulibarri y en otras de las complicidades de políticos que se autoconsideraban 'influyentes' dentro de las administraciones.

Pero no todo lo que detalla la investigación se queda ahí. Las escuchas de la UDEF detallan otros posibles delitos cuyo avance dependerá de los resultados de las investigaciones, declaraciones así como de la información recuperada de los diferentes soportes informáticos.

Los investigadores detallan, por ejemplo, cómo el alcalde socialista de Villarejo de Órbigo, Joaquín Llamas -hoy expulsado del partido- era conocedor de posibles delitos ambientales que sin embargo intentó 'contener' pese a tener evidencia directa de los mismos.

«Yo no me como el marrón»

En ese marco se sitúa las conversaciones interceptadas en mayo del pasado año. Entonces la investigación detalla que «Llamas habla con Jesús de Villarejo (titular del teléfono Tierra de Órbigo, S.L., con domicilio social en Castrillo de San Pelayo -León-). Le cuenta que el otro día tuvieron una reunión en Benavides y salió el tema del polígono».

En la citada conversación «Jesús dice que van a mandar un escrito al Ayuntamiento y a la Confederación para las aguas que van a la presa. Llamas responde: «Ya..., ¿y qué hago? Sí que te digo una cosa, como alguien mueva ese tema, yo no me quedo con el marrón, abro expediente a las empresas, lo cual se provoca que cierre las empresas, está en trámite el tema a nivel de Junta, a nivel de Confederación, y a todos los niveles rematando los proyectos para adjudicar obras, yo no me voy a cargar el marrón ... Como a mí me llegue un escrito que me obligue, yo abro un expediente a las empresas, Penelas se cierra al segundo día».

Siguiendo con la conversación «Jesús responde que está claro. Llamas dice que como alguien lo meta que sean conscientes, añadiendo que aquí no se ha hecho nunca nada, él (Llamas) está cansado de tanta presión que no puede más, que va a Valladolid todas las semanas, que es escandaloso y él (Llamas) no lo discute, pero que si alguien hubiera metido presión desde hace tiempo, esto estaría solucionado. Insiste diciendo que él (Llamas) no se carga con el marrón y como le llegue un escrito, que él actúa. Luego Jesús habla sobre una depuradora, a lo que Llamas dice que para minimizar van a invertir más de un millón de euros en el Polígono, que está buscando dinero de debajo de las piedras, que más presión no puede soportar por este tema. Repite otra vez que sabe que es un escándalo y también sabe que si hay un escrito que él tiene la obligación de actuar, que si él no actúa pues el que queda en situación problemática es él (Llamas)».

Y el alcalde insiste: «Llamas le advierte que se lo diga a José Miguel, que si recibe un escrito tiene la obligación de actuar, lo que significa cerrar Penelas (es una fábrica de legumbres). Que se está jugando con cosas muy serias y lo va a hacer público en prensa. Insiste, Penelas se cierra y eso si alguno no va a la cárcel. Llamas se queja amargamente que no se ha hecho nada en todos estos años, que las multas se han guardado en un cajón de la Confederación y ahora le están

metiendo a él (a Llamas) mucha presión. Llamas explica que si está tratando de dar una solución urgente pero esto no se arregla de un día para otro. El Ayuntamiento y la Junta tienen que poner dinero, tanto de Agricultura como Medio Ambiente, un millón de euros, ¿eh? No hablamos de tonterías. Llamas sigue hablando que tan sólo le han llegado amenazas, «Estoy hasta los cojones, es un tema muy delicado, si llega un escrito y yo no actúo, llega a Fiscalía y me meten en la cárcel. Yo no me voy a quedar parado, si no actúo, me inhabilitan como Alcalde y me inhabilitan también para incorporarme en mi puesto de trabajo. Que tengan claro lo que hacen, yo no me la voy a jugar».

Depuradoras

Y remarcan: «Jesús dice que dijo en la reunión que eso tendría que ir a votación y depende de lo que salga, porque ahora se estaban haciendo cosas, que se diera un plazo porque se estaba intentando solucionar el problema. Que al salir el tema de la depuradora que José Miguel dijo «que adónde iba a tirar el agua Penelas con la depuradora, porque a la presa ya no le damos permiso a nadie más para que viertan aguas. Llamas explica la situación: de Penelas no puedo comunicar nada por escrito porque ya estaría obligado a abrir expedientes, tiene que ser verbalmente, el Ayuntamiento está poniendo las torres de refrigeración, está buscando dinero para hacer una depuración previa, pero el Ayuntamiento y la Junta también, tiene que hacer una segunda depuradora, de la depuradora que haga Penelas va a la depuradora que haga el Ayuntamiento, y estamos solucionando todo el problema de residuos y demás, para llevarlo a Villoría. Llamas dice que todo lo que parece tan sencillo, es complicadísimo».

«Que los soborne... que haga lo que tenga que hacer»

Más adelante y en la misma conversación Llamas dice «que tiene auténtico pánico que un día vaya alguien, haga fotos y se las lleve al Fiscal, porque a mí me empapelan». «Llamas habla que la dimensión del problema es grandísima. Vuelven a hablar de Penelas y quién asume las consecuencias. Llamas dice que Penelas se va abajo, pero el Polígono también se viene abajo, son 150 puestos de trabajo que se pueden ir al garete y que por eso está aguantando, «que por eso está haciendo la vista gorda'. Pero insiste, »en el momento que haya un escrito, si no actúa prevarica'. Luego explica que Penelas, «por no tener, no tiene permiso para verter, que tiene una licencia cogida con pinzas, que no lo sabe ni sus concejales, porque son cosas que no se pueden decir': Siguen hablando de la problemática. Al final quedan para una próxima reunión que hablarán del tema. Llamas vuelve a decir que si presentan el escrito en el Ayuntamiento, él (Llamas) está obligado a abrir expediente y suspender y paralizar la actividad de la empresa».

Todo ello antes de concluir: «Llamas dice: «Vamos, que sí tiene que sobornarlos, indemnizarlos, que haga lo que tenga que hacer, pero como presenten el escrito está montada. Santi responde «sí, montamos una muy gorda». Llamas dice: «vamos, no tiene nombre, yo no tengo salida, no puedo dejar de actuar sí presentan el escrito». Santi: «voy a llamarlo'. Llamas: »que lo pare ya, ya, ya'».

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