El Hospital del Bierzo estrena una novedosa técnica para el tratamiento del dolor crónico de espalda, mediante el uso de un sistema de navegación con un catéter dirigible que incorpora un balón para dilatar el espacio epidural. / ICAL.

El Hospital del Bierzo estrena una novedosa técnica para el tratamiento del dolor crónico de espalda

La empresa española Cardiva es la encargada de suministrar el dispositivo empleado en este proceso

ICAL Ponferrada

El Hospital del Bierzo estrenó una nueva técnica para el tratamiento de pacientes aquejados de dolor crónico de espalda causado por la estenosis foraminal, una dolencia que se produce cuando los espacios en la columna vertebral se hacen más angostos y ejercen presión en la médula espinal y las raíces de los nervios raquídeos, lo que también suele ocasionar dolor, calambres, adormecimiento o debilidad en las piernas.

El nuevo sistema de navegación con un catéter dirigible incorpora un balón que dilata el espacio epidural, entre la médula y las vertebras, con resultados que muestran «una gran recuperación en los pacientes, tanto desde el punto de vista de la analgesia como en términos de funcionalidad», señalan los anestesiólogos Sergio Núñez y Rosario Tato. La empresa española Cardiva fue la encargada de suministrar el dispositivo empleado en este proceso, que comenzó a utilizarse en el centro médico de referencia en la comarca este mismo año.

Mínimamente invasiva

Al tratarse de una técnica mínimamente invasiva, el tratamiento se lleva a cabo de forma ambulatoria, es decir, sin hospitalización ni cuidados especiales posteriores, lo que reduce los riesgos durante el procedimiento. Hasta la fecha, las alternativas para tratar la estenosis foraminal eran limitadas y consistían, sobre todo, en infiltraciones de anestésicos locales y corticoides en el espacio epidural.

El uso de catéteres con balón integrado es habitual en otras especialidades como Cardiología o Urología, donde existe una amplia experiencia en el empleo de estos dispositivo navegable. Sin embargo, el utilizado en el Hospital del Bierzo es el único a disposición de los especialistas en dolor.