El Ministerio para la Transición Energética notifica a Naturgy la autorización para el cierre de la térmica de Anllares

Central térmica de Anllares./César Sánchez
Central térmica de Anllares. / César Sánchez

La empresa da traslado de la decisión del Ministerio para la Transición Ecológica a los trabajadores que reconocen que sólo queda carbón para «cinco o seis días»

CARMEN RAMOS Páramo del Sil

La central de Anllares tiene los días contados. Concretamente «cinco o seis días» de funcionamiento que son los que garantizan las reservas de carbón que almacena. Todo ello después de que el Ministerio para la Transición Ecológica que dirige Teresa Ribera notificara a la compañía energética Naturgy (antes Gas Natural) este martes la resolución que le autoriza a proceder al cierre y desmantelamiento de la térmica, según confirmó el presidente del comité de empresa, Roberto Rodríguez.

Una decisión que forma parte del Plan de Descarbonización de la Red Eléctrica anunciado por el Gobierno Socialista de Pedro Sánchez y que la compañía hará efectiva en un plazo de tres meses y que la plantilla esperaba. «Era algo que llevábamos esperando hace tiempo porque una vez que la empresa lo había solicitado era algo que antes o después iba a llegar», señaló el representante de los trabajadores, . «Tienen carbón para cinco o seis días, lo quemarán y luego harán las desconexiones de la instalación y a cerrarla definitivamente», subrayó.

Naturgy encargará a una empresa externa la ejecución de los trabajos de desmantelamiento de la central. Unos trabajos que deberán ejecutarse una vez superados los tres meses que fija la resolución del Ministerio para la Transición Ecológica para dejar las instalaciones en condiciones de seguridad.

Por lo que respeta al futuro de los trabajadores, una parte de los 41 trabajadores de la empresa matriz se acogerá al plan de jubilaciones mientras que otra se recolocará en otros centros de la empresa.

36 años de funcionamiento

La térmica de Anllares entró en funcionamiento en octubre de 1982, fecha en la que algunos de los operarios iniciaron su andadura laboral en la central. «Son 36 años de trabajo e incluso más porque hay gente que estuvo en los trabajos de montaje de la central y luego se incorporó a la plantilla, con lo cual están rondando los 40 años», destacó el presidente del comité.

Los trabajadores consideran que el cierre de la central ubicada en el municipio de Páramo del Sil supone un duro mazazo para la comarca dado que «deja al Bierzo como un solar». Todo ello teniendo en cuenta que la autorización del Gobierno para que Anllares finalice su vida útil coincide con el anuncio de Endesa para cerrar a central de Compostilla

 

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