El número de fallecidos en las carreteras alcanza los 754, doce más que el año pasado

Accidente mortal en la N-631, a la altura del término municipal de Pozuelo de Tábara (Zamora)./Mariam A. Montesinos / efe
Accidente mortal en la N-631, a la altura del término municipal de Pozuelo de Tábara (Zamora). / Mariam A. Montesinos / efe

Solo en los primeros 19 días del mes de agosto perdieron la vida 88 personas en accidentes de tráfico, 17 más que en 2017

DANIEL ROLDÁNMadrid

Julio y agosto son sinónimos de vacaciones, fiestas, calor y de millones de movimientos por las carreteras españolas. Pequeños y largos trayectos para llegar a los lugares de asueto y para regresar a casa. Pero este año este inmenso ir y venir se ha cobrado la vida de 214 personas, según los datos de víctimas mortales a 24 horas de la Dirección General de Tráfico (DGT) hasta el pasado domingo. Una cifra superior a la registrada el año pasado. Hasta el 19 de agosto de 2017 habían muerto en las carreteras 192 personas, 22 fallecidos menos que en igual período de este año. El gran y trágico salto se está produciendo durante este mes de agosto, cuando 88 personas morían en 79 accidentes; en el mismo mes del año pasado, fueron 71 finados en 69 siniestros.

Unas cifras que están provocando que el computo nacional de siniestralidad vial siga la tendencia alcista de los dos años anteriores y que 2018 pueda superar la mortalidad de 2017. Por el momento, ya han perdido la vida 754 personas en accidentes en las carreteras, doce más que en el ejercicio anterior (742), nada más pasar el ecuador de agosto. Ante esta semejanza de números, el máximo responsable de la DGT, Pere Navarro, insistió hace unas semanas en la necesidad de «dar una vuelta» al permiso por puntos que él impulsó hace más de una década. Entre los cambios, señaló que su departamento estudiaba el endurecimiento de las penas por chatear con el teléfono móvil.

Actualmente significa la retirada de tres puntos y la DGT quiere subir la sanción a entre cuatro y seis menos, aunque Navarro apuesta por una opción de 'modo coche' al estilo del actual 'modo avión' que existen en los teléfonos móviles, enemigos también de la Fiscalía de Seguridad Vial. El fiscal coordinador Bartolomé Vargas planteó la posibilidad de que los agentes que investigan un siniestro mortal puedan acceder al listado de llamadas de los móviles para comprobar si se estaba usando en el momento de la colisión o la salida de vía. Una petición complicada y difícil de demostrar, ya que el conductor puede estar haciendo un buen uso del móvil a través de un manos libres mientras está al volante. Y es que las distracciones -por culpa de los celulares, por los GPS o por una discusión dentro del habitáculo- se han convertido en la principal causa de los accidentes mortales.

Por otra parte, a las cifras de siniestralidad y accidentes de los primeros ocho meses del año se han unido las quejas de las asociaciones de la Guardia Civil ante la falta de personal y la antigüedad del material que están usando los agentes. La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) asegura que el parque móvil, tanto de los agentes destinados a la Agrupación de Tráfico como de todo el cuerpo en general, está cada vez más envejecido, «con vehículos que incluso superan los 500.000 kilómetros y motocicletas con más de 190.000 kilómetros». «Si a esto añadimos un muy justo mantenimiento e inversión, tenemos todo lo contrario del ejemplo que desde la Dirección General de Tráfico nos aconsejan en continuas campañas», señalan desde la AUGC.

Menos agentes

Además, el número de vehículos destinados a los vigilantes de las carreteras ha mermado. En una respuesta parlamentaria del pasado marzo, el Gobierno aseguraba que desde enero de 2016 a octubre de 2017 solo se habían repuesto 589 de los 1.162 vehículos suprimidos por mal estado. También ha descendido la plantilla de Tráfico, según la AUCG y la Unión de Guardias Civiles. Recalcan que hace siete años, en 2011, había 9.673 guardias civiles de Tráfico; en 2017, solo quedaban 8.852 agentes por la falta de reposición de las bajas o traslados.

«Menor número de agentes de Tráfico es igual a menor labor preventiva y, por lo tanto, aumento de la siniestralidad y de la pérdida de vidas», señalan desde la AUGC, que destacan que las comunidades que han perdido más efectivos son Madrid (120 agentes menos), Andalucía (110) y Castilla y León (103).

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