La Estación de Avisos alerta de la aparición de fuego bacteriano en los frutales del Bierzo

Peral afectado por fuego bacteriano./
Peral afectado por fuego bacteriano.

Perales, manzanos y membrillos son los árboles más afectados por esta enfermedad

ELBIERZONOTICIASPonferrada

La Estación de Avisos Agrícolas del Bierzo ha alertado este miércoles de la existencia de árboles afectados por fuego bacteriano en las plantaciones de frutales de la comarca, principalmente en perales y membrillos, aunque también en manzanos. Esta grave enfermedad de los frutales está causada por la bacteria Erwinia amylovora, cuyo desarrollo se ve favorecido por temperaturas suaves y humedad, y es capaz de matar un árbol en pocas semanas.

Cortar, arrancar y quemar los árboles enfermos es, según los expertos, la única medida de control eficaz. «Mantener las plantaciones frutales sanas es tarea de todos, y además es una obligación, para conseguir minimizar la expansión de la enfermedad», apuntan.

Ante esta situación, las recomendaciones para los fruticultores pasan por «revisar minuciosamente sus plantaciones», especialmente si son perales, en busca de árboles afectados. Al respecto, los expertos recordaron que en esta época la enfermedad avanzará muy velozmente en el caso de que vengan las lluvias, por lo que es muy importante sanear las plantaciones antes de que eso ocurra, es decir, tras la cosecha y con tiempo seco.

En caso de encontrar árboles afectados, las recomendaciones apuntan que se deben podar y sanear «cuanto antes» los ejemplares dañados y arrancando aquellos que no sea posible sanear. En árboles con ramas o brotes afectados, es necesario eliminar mediante poda las partes afectadas con chancros. En ese sentido, el límite inferior del chancro hay que buscarlo pelando la corteza, ya que los síntomas externos de la planta avanzan más despacio que los síntomas subcorticales.

También es necesario desinfectar las herramientas de poda de árbol a árbol, limpiándolas con lejía rebajada o con alcohol y flameándolas antes de dejarla secar al aire. También recomiendan quemar toda la madera enferma cortada y los árboles enfermos arrancados, inmediatamente después de cortarlos. La quema debe hacerse en la misma parcela, con la autorización adecuada.