España compra electricidad a Marruecos mientras cierra minas y térmicas

Protestas de mineros a las puertas de Compostilla II. /CÉSAR SÁNCHEZ
Protestas de mineros a las puertas de Compostilla II. / CÉSAR SÁNCHEZ

Los dos países invierten su tradicional relación de dependencia energética desde la apertura de la central de Safi, según publica 'El periódico de la energía'

ELBIERZONOTICIASPonferrada

España comenzó en diciembre a despedirse de un modelo energético basado en el consumo de carbón en las térmicas, un golpe para economías muy dependientes de la minería como las de las cuencas de la provincia y, por lo visto, un resorte para Marruecos, que desde esa fecha ha comenzado a exportar electricidad tras activar una central de 1,4 GW. Mientras los mineros leoneses se quedan en la calle y los trabajadores de las térmicas mantienen movilizaciones al ver peligrar sus puestos de trabajo, los beneficios los obtiene el país africano, según publica 'El periódico de la energía'.

España y Marruecos han dado en un mes la vuelta a su tradicional balance de dependencia energética. El país del Magreb ya ha conseguido a través de su nueva y moderna central de Safi producir electricidad a precios más baratos al beneficiarse de estar fuera de la regulación de los derechos de emisiones de la Unión Europea y no pagar precio por el CO2 que lanza a la atmósfera, uno de los lastres del sector en España y el continente.

El caso es que ahora España compra energía eléctrica generada desde esa central marroquí, al tiempo que no acaba de dar soluciones en la pregonada «transición justa» a los empleados de las empresas auxiliares de Endesa en la térmica de Compostilla II de Cubillos del Sil, que desde este lunes mantienen un campamento permanente e indefinido a las puertas de las instalaciones.