Endesa dona tres medidores de gases de la central de Compostilla a la Asociación Berciana de Agricultores (ABA).

Endesa dona tres medidores de gases de la central de Compostilla a la Asociación Berciana de Agricultores

Se trata de una de las ocho entregas previstas por la eléctrica a distintas entidades de la comarca

ELBIERZONOTICIAS Ponferrada

Endesa donó a la Asociación Berciana de Agricultores (ABA) tres equipos medidores de gases procedentes de la central térmica de Compostilla, que actualmente se encuentra en proceso de desmantelamiento. Los tres medidores se instalarán en la sede de ABA en Carracedelo y permitirán informar a los socios sobre la calidad del aire. La entidad ya dispone de una estación meteorológica que le permite alertar a los socios de posibles incidencias.

Se trata de una de las ocho entregas que la compañía eléctrica prevé hacer a entidades sin ánimo de lucro y vinculadas con la comarca. Antes del desmantelamiento, la compañía llevó a cabo un estudio para determinar qué equipos de la central podrían tener una nueva vida en procesos de producción o cuáles podrían entregarse a entidades públicas diversas que los usen o los incorporen a colecciones museísticas.

Hasta el momento hay 74 elementos inventariados, entre los que destacan equipos de gran tamaño que pasarán a exponerse en el Museo de la Energía de Ponferrada. Otros cobrarán nueva vida en centros de formación, donde los alumnos los manejarán en las clases prácticas, y un tercer grupo de elementos está constituido por bienes de interés cultural, como cuadros y esculturas.

Las donaciones llegarán a entidades locales de interés público como el Ayuntamiento de Ponferrada, la Consejería de Medio Ambiente, la Universidad de León (ULE), la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden), la Fundación Santa Bárbara o el Hospital del Bierzo. Este mes de septiembre, Endesa donó al Consistorio de la capital berciana el edificio de la biblioteca y el salón de actos del poblado de Compostilla, así como una finca de más de 7.600 metros cuadrados ubicada en el barrio.

Economía circular

El desmantelamiento de la planta ubicada en Cubillos del Sil, fuera de servicio desde junio de 2020, se lleva a cabo siguiendo los principios de la economía circular. De esta manera, la demolición generará más de 266.000 toneladas de residuos, de los cuales el 90 por ciento se recuperarán. Los restos de hormigón recibirán tratamiento 'in situ' para incorporarlos a las tareas de adecuación de terrenos donde se levantarán nuevas industrias que sustituirán a la central. Por su parte, las estructuras metálicas que se retiren del emplazamiento también se reciclarán y habrá residuos que acabarán en vertederos especiales.