La economía leonesa se verá lastrada por la inestabilidad política y la falta de reformas en 2019

Desayuno informativo en la Federación Leonesa de Empresarios./Noelia Brandón
Desayuno informativo en la Federación Leonesa de Empresarios. / Noelia Brandón

Los empresarios apuestan por mejorar la fiscalidad en la provincia y una apuesta decidida por los sectores agroalimentario, logístico y farmacéutico

RUBÉN FARIÑASLeón

Tras un 2018 donde la economía leonesa creció por encima del 3%, los empresarios leoneses esperan que el nuevo año traiga consigo una desaceleración en la provincia.

La patronal ha hecho balance de la situación que vive León en materia laboral, social y económica y ha marcado las líneas de futuro para cortar la sangría de la despoblación a la que está llevando el envejecimiento y la pérdida de jóvenes en busca de un empleo.

El presidente de la Fele reconoce que el pasado año se alcanzaron cifras de paro anteriores a la crisis y se lograron 2.400 cotizantes más a la Seguridad Social. Unos números «positivos» pero que mantienen el desempleo por encima de las 20.000 personas y la tasa de actividad en torno al 50%, antes de afrontar un 2019 con «claroscuros».

La creación de sociedades mercantiles, que se redujo un 2,74% en el último ejercicio, es un síntoma de que el territorio leonés «no es el más idóneo» para levantar una nueva empresa. A ello, en el aspecto negativo, se suman los datos del turismo, con descenso de pernoctaciones y viajeros algo que no había ocurrido en los últimos años.

Los impuestos

Para recuperar la economía leonesa y evitar que el talento y los jóvenes sigan abandonando la provincia, Javier Cepedano ha propuesto mejoras en la fiscalidad y reducción de las cargas impositivas a nivel nacional, autonómico y local. «No se puede decir que vamos mejor cuando un 85% de las pymes y sus bases imponibles son negativas; eso es porque las empresas no funcionan».

Uno de los impuestos que más daño están haciendo es el IBI, «con los más caros en la provincia» y León una de las ciudades donde más ha subido. Por ello reclaman que se baje y los ayuntamientos tomen nota de ello. Tampoco satisface a los empresarios el impuesto de Transmisión Patrimonial, que ha sido calificado de «casi un cachondeo» porque según el territorio se aplica o no. Por último, Cepedano cargaba contra la Tasa de Gersul, «el mayor despropósito de la provincia de León», con subidas y bajadas constantes, con un censo no fiable y control de pagos no ordenados. «Lo seguiremos reclamando, aunque igual esperamos a que cambie la dirección», ha bromeado.

La receta para crecer

Para que la provincia progrese, el presidente de la patronal leonesa ha reclamado «consenso, consenso y consenso», buscar acuerdos y desarrollar de forma conjunta a León.

Tres sectores se postulan como 'clave' para los empresarios. El primero de ellos será el agroalimentario, para el que se reclama más trabajo por parte de las administraciones para transformarlo. Otro es el logístico, aquel que permite que lleguen empresas a polígonos industriales para los que se piden accesos fáciles como la autovía a Villadangos o reducciones del peaje en la León-Astorga, ya que «el sector industrial es el único que crea valor añadido». Por último, el terreno farmacéutico debe mantenerse como apuesta y compromiso para atraer determinados organismos.

La Fele, por último, ha reclamado determinados proyectos como la León-Valladolid, la Ponferrada-Ourense, el Palacio de Congresos como «instalación prioritaria» y un proyecto real para San Marcos «independientemente del color político que gobierne». Además, Javier Cepedano ha relacionado el futuro con la digitalización de todo el territorio, especialmente las zonas rurales, y con el avance en educación, a través de la FP Dual.