Presentación de la Campaña de la Iglesia Diocesana en Ponferrada.

La Diócesis de Astorga advierte que su «futuro demográfico corre serio peligro» debido a la despoblación

El ecónomo, Celestino Mielgo, presenta en Ponferrada la Campaña de la Iglesia Diocesana que se celebra este domingo 6 de noviembre

Carmen Ramos
CARMEN RAMOS Ponferrada

El ecónomo de la Diócesis de Astorga, Celestino Mielgo, alertó este viernes en Ponferrada que «el futuro demográfico de la Diócesis corre serio peligro» debido a la despoblación. Una situación que le lleva a pensar que «si no hay matrimonios, no hay niños, no hay relevo, la mayor parte de la población es adulta, el futuro se presenta un poco negro», reconoció, a la hora de garantizar la labor de evangelización en las 974 parroquias con las que cuenta y de la que se encargan 209 sacerdotes con el apoyo fundamental de 180 religiosos y 230 catequistas, todos ellos laicos.

Mielgo realizó esta advertencia durante la presentación de la Campaña de la Iglesia Diocesana que se celebra este domingo 6 de noviembre para «concienciar a los diocesanos y a los fieles de cada parroquia, de cada comunidad cristiana o de cada movimiento de apostolado seglar de su pertenencia a una comunidad para hacerlos más implicados y más corresponsables en la vida, en la marcha y en el sostenimiento de esa comunidad, parroquia o diócesis», explicó.

'Gracias por tanto' es el lema de la campaña de este año que incide en el agradecimiento a todas las personas, sacerdotes, religiosos y laicos que «ponen dinero, tiempo, cualidades y oración» en actividades e iniciativas al servicio de la evangelización. «Son pequeños gestos que a veces pasan desapercibidos pero que son necesarios para que la Iglesia pueda seguir manteniendo su labor, que es la evangelización», subrayó el ecónomo de la Diócesis de Astorga .

En este sentido, Celestino Mielgo puso en valor este trabajo que se realiza gracias al apoyo de los laicos ante un cada vez menor número de sacerdotes y con la multiplicación de las defunciones que se han cuatriplicado. «Nuestra diócesis tiene casi 12.000 kilómetros cuadrados y muy poca población, apenas 230.000 habitantes, y muy envejecida», remarcó.