Cargas de dinamita instaladas en los pilares y el anillo de soporte de las dos torres de refrigeración de Compostilla II.

Endesa pone el contador a cero y 'cose' con dinamita las torres y la chimenea de la central de Cubillos que se derribarán el 1 de diciembre

La eléctrica instala el material explosivo que ya es visible en los pilares y el anillo de soporte de las dos torres de refrigeración que caerán por desplome volándose de dentro hacia afuera y en la primera de las chimeneas del grupo III de la térmica berciana

Carmen Ramos
CARMEN RAMOS Ponferrada

Tic, tac, tic, tac. Endesa ha puesto en marcha el contador de la marcha atrás para el derribo de la central de Compostilla II en Cubillos del Sil para acabar con el último símbolo de la minería en la comarca que comenzará a hacerse añicos el día 1 de diciembre.

La eléctrica ha instalado ya en las torres de refrigeración de la térmica berciana y también en la chimenea del grupo III los primeros kilos de dinamita que en tan solo 13 días harán saltar por los aires las tres instalaciones de la emblemática central que se convirtió durante muchos años en santo y seña de un sector generador de riqueza y empleo para la economía de una comarca a la que dejará huérfana.

A pesar de que Endesa no ha adelantado de momento datos sobre la voladura de los elementos más característicos y visibles de la térmica berciana, el material explosivo ya es visible en los pilares y el anillo de soporte de las dos torres de refrigeración que caerán por desplome volándose de dentro hacia afuera.

Por lo que respecta a la chimenea del Grupo III, la primera de las tres que se volará el próximo día 1 de diciembre, se le aplicará una voladura direccional con caída completa, al igual que ocurrirá con las otras dos, que cuentan con de 109 metros de alto con un diámetro en la base de 79,5 metros.