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Juan Manuel Rego, afectado por VIH y miembro de la Asociación Caracol en Ponferrada. Carmen Ramos
«Me lo dijeron como si dicen te has comprado cuatro kilos de peras»

Juan Manuel Rego, diagnosticado con VIH

«Me lo dijeron como si dicen te has comprado cuatro kilos de peras»

Él es la cara visible del VIH en El Bierzo, una comarca a la que llegó para desintoxicarse de la heroína y diversas politoxicomanías y en la que denuncia el estigma que todavía existe sobre los afectados

Carmen Ramos

Ponferrada

Viernes, 1 de diciembre 2023, 08:12

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Para Juan Manuel Rego todo es posible. Sencillo, contestatario, positivo, sensible y también valiente. Ama la vida, la libertad y ayudar. Él es la cara visible del VIH en El Bierzo, una comarca a la que llegó desde Santiago de Compostela, su tierra natal, para desintoxicarse de la heroína y diversas politoxicomanías en la sede que Proyecto Hombre tiene en la localidad ponferradina de Fuentesnuevas y donde, una vez recuperado, trabajó.

En el año 1986, hace 37 años, un antes de la muerte del actor Rock Hubson, fue diagnosticado con el virus de la inmunodeficiencia humana que ataca el sistema inmunitario y puede llegar a causar el Sida. «Estaba en Proyecto Hombre y se me da la noticia como si me dicen te has comprado cuatro kilos de peras», señala. «Me dijeron que había salido positivo en VIH y en hepatitis C, hasta luego. Así es como lo trataban en el año 86», lamenta. Pese a ello era optimista. «Yo lo acojo con la idea de que lo voy a superar».

Cuando se estaba inyectando Juan Manuel, licenciado en Biología, reconoce que «no había información» sobre el VIH ya que «empezaban a aparecer los primeros casos y todavía no se sabía nada». Unos primeros casos que atendían a 'las cuatro H': hemofílicos, haitianos, homosexuales y heroinómanos y en los que se señalaba también a las relaciones gays. «Lo centraban en determinados colectivos y es como empezaron a estigmatizarlo». Un estigma en el que «algo se ha avanzado, pero aún sigue».

«El miedo era tremendo»

Recuerda «el miedo tremendo que había» en ese momento y «la situación demencial» que se vivió en El Bierzo. Todo ello después de que una amiga infectada participara en el programa de TVE 'En Portada' sacando a la luz su caso. «Se formó un revuelo tremendo», recuerda Juan Manuel. Una afectada que «ya murió y lo hizo apartada». «La tuve que cuidar y los voluntarios de Proyecto Hombre porque la familia no quería ocuparse de ella, cuando llegaba a su casa hasta quemaban las sábanas donde dormía».

Rego, durante el encuentro con elbierzonoticias.
Rego, durante el encuentro con elbierzonoticias. Carmen Ramos

El desconocimiento sobre el virus del VIH y el miedo al contagio le hizo vivir situaciones tremendas en las que él y el resto de afectados eran tratado como apestados. «Pensaban que se podían infectar por la ropa, en la piscina, en el baño... la vecina nuestra dejó de visitarnos porque le decían que no volviera más a nuestra casa».

Ligado desde sus comienzos a la Asociación Caracol VIH Sida durante años como portavoz y ahora como tesorero, Juan Manuel Rego, tiene aún muy frescas en su memoria las vicisitudes por las que pasaron para conseguir una sede «porque nadie nos quería alquilar un local». Algo que lograron en un edificio en la calle General Vives donde tuvieron que hacer frente a numerosos inconvenientes y que hoy han trasladado a uno de los bajos del Toralín.

30 pastillas al día

Superados unos años difíciles donde llegó a tener que ingerir tratamientos con casi 30 pastillas al día y con un incontable número de efectos secundarios que palió posteriormente la llegada del Retrovir, Juan Manuel ahora está «en un situación estable, con las defensas bajas desde hace muchísimo tiempo pero que se me mantienen con la medicación».

Una situación que en puertas de cumplir los 67 años sobrelleva, ahora jubilado, «con los típicos achaques de persona mayor también» teniendo en cuenta que las personas afectadas con VIH son más propensas a desarrollar enfermedades relacionadas con los huesos o el corazón «porque parece ser que envejecemos un poco antes que el resto de la gente», apunta.

En puertas de cumplir casi 40 años de su diagnóstico Rego lamenta que a pesar del tiempo transcurrido todavía se sienten discriminados. «Sí, sí, sí, totalmente», asevera sin dudarlo. Algo que entiende que solo podría cambiar si «se nos educara en más responsabilidad social, porque los problemas no son solo de una persona, son de todos y todos debemos de participar en ello, lo mismo sea el cáncer, el VIH, la violencia de género o el maltrato a los animales».

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