Desestimada una denuncia por prevaricación contra el alcalde de Cacabelos y el secretario municipal

El alcalde de Cacabelos, Sergio Álvarez./César Sánchez
El alcalde de Cacabelos, Sergio Álvarez. / César Sánchez

Los hechos denunciados por Adolfo Canedo hacían referencia a los acuerdos plenarios del 5 de mayo de 2016 en el que el equipo de Gobierno elevó al pleno un informe para la revocación del abogado para los asuntos tramitados ante el Tribunal de Cuentas

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El juzgado de 1ª Instancia e Instrucción número 5 de Ponferrada ha acordado el sobreseimiento provisional y archivo de la denuncia presentada por Adolfo Canedo contra el alcalde de Cacabelos, Sergio Álvarez, y contra el secretario del Ayuntamiento por un presunto delito de falsedad documental, prevaricación y coacciones.

Los hechos denunciados por el concejal no adscrito hacían referencia a los acuerdos plenarios del 5 de mayo de 2016 en el que el equipo de Gobierno elevó al pleno un informe para la revocación del abogado para los asuntos tramitados ante el Tribunal de Cuentas.

Según el Auto del Juzgado «de las diligencias de investigación practicadas no podemos deducir ese dolo falseado en los investigados», ya que esa documentación estaba en poder del denunciante con carácter previo a la celebración del Pleno, por lo que «no se desprende de esa comunicación que el Acalde tuviera conciencia y voluntad de estar obrado en contra de la normativa local sino, al contrario, amparado por ella».

En cuanto al delito de prevaricación, «no apreciamos en el Alcalde ni en el Secretario esa voluntad consciente y manifiesta de actuar al margen del procedimiento jurídico para causar un perjuicio al denunciante o al partido político que representaba». La acusación particular pretendió que se ampliase la investigación al resto de concejales que participaron en el pleno y que votaron a favor de la propuesta «como si de una prevaricación colegiada se tratará. No puede prosperar. Sin indicio racional alguno de criminalidad contra los mismos, difícilmente puede catalogarse de prevaricadora la conducta de quien se limita a ejercer el derecho de voto en su condición de concejal del Ayuntamiento».

El juzgado dice, en cuanto al delito de coacciones que «en el presente caso faltaría el elemento material de la violencia empleada para impedir el ejercicio de los derechos políticos del denunciante y la intención dolosa encamina a esa misma finalidad».

Con todo ello, el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Cacabelos ha asegurado «que, una y otra vez, los juzgados están desestimando o archivando las denuncias presentadas por Adolfo Canedo contra trabajadores y trabajadoras municipales, que están haciendo un gran trabajo y labor por Cacabelos».

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