Imagen de Antonio Estévez.

El IEB declara desierto el VIII premio de investigación Antonio Estévez

El jurado considera que ninguno de los trabajos presentados reúne «méritos suficientes» para su concesión

ELBIERZONOTICIAS Ponferrada

El jurado del premio de investigación Antonio Estévez, convocado por el Instituto de Estudios Bercianos (IEB), decidió por unanimidad declarar desierta la octava edición «al no reunir ninguno de los trabajos, según las bases, los méritos suficientes para su concesión».

De este modo, el IEB convoca ya la novena edición del galardón, que repartirá un total de 2.500 euros entre los ganadores. Así, los investigadores que dediquen sus trabajos al Bierzo, tanto en el ámbito académico como en el profesional, tendrán hasta el 31 de agosto para presentar sus estudios.

Al respecto, los trabajos han de ser inéditos y no pueden haberse presentado a convocatorias anteriores de este premio. Los autores podrán ser personas físicas o grupos de investigación bajo la coordinación de uno de sus integrantes y los trabajos deberán tener una extensión de entre 30 y 50 páginas. El galardón conlleva un premio económico de 2.000 euros y también se otorgará un accésit de 500 euros.

Las investigaciones versarán sobre cualquier aspecto relacionado con la comarca del Bierzo en materias como la economía, la política, la jurídica, la sociedad, la historia, la música, el arte, la filología, la geografía, la antropología, la etnografía o el patrimonio. El jurado valorará la «innovación, interés y aplicación práctica de los trabajos», que deben contar con «calidad y rigor científico».

Antonio Estévez

Con la entrega anual de este premio, el IEB pretende reconocer al escritor e intelectual que le presta su nombre. Hijo de bercianos que emigraron a Brasil, en donde nació, Estévez fue un hombre crítico con la injusticia de su tiempo, contrario a la violencia y defensor de la educación racionalista, de la libertad y de los más humildes.

De filiación política ácrata, Estévez defendió las condiciones de los trabajadores en Estados Unidos y denunció el asesinato de los anarquistas italianos Sacco y Vanzetti. Después de que su familia regresara al Bierzo para instalarse en la localidad de Valtuille de Abajo, también denunció la situación del pueblo berciano, oprimido por los caciques.

Esto último le obligó a tener que abandonar su pueblo, su familia y su hacienda con el inicio de la Guerra Civil. El exilio le llevó primero a Francia y después a México, donde le sorprendió la muerte en 1960, a los 63 años. Intelectual autodidacta, reunió una importante biblioteca en su casa de Valtuille de Abajo, donde sobresalen libros adquiridos en Cuba o Nueva York.

Como escritor cuenta en su haber con poemarios inéditos, artículos periodísticos, cuentos y relatos breves, así como con cuatro novelas publicadas, en las que defiende sus ideas políticas. Además, fue fundador y redactor de la revista 'Inquietudes', creada en Nueva York en 1927.