«A los cuarenta minutos de salir del restaurante Riff empezaron los vómitos»

Gerardo y Marialejandra, intoxicados en el local./
Gerardo y Marialejandra, intoxicados en el local.

«En ninguno de los platos notamos nada raro ni pensamos que algo pudiera estar malo», aseguran dos comensales que acudieron al Riff, el restaurante al que acudió la leonesa María Jesús Fernández Calvo con anterioridad a la intoxicación que le costó la vida

D. GUINDOValencia

«En ninguno de los platos notamos nada raro ni pensamos que algo pudiera estar malo. Pero a los cuarenta minutos de salir del restaurante empezamos a tener náuseas. Vomitamos tres o cuatro veces cada uno y también tuvimos que ir un par de veces al baño, pero a las tres horas ya nos estábamos recuperando».

En detalle

Gerardo Gómez y su esposa Marialejandra Portal, vecinos de Mahón, en Menorca, pasaron el pasado fin de semana en Valencia de turismo. El sábado optaron por el menú degustación del Riff, precisamente el mismo que degustó la leonesa María Jesús Fernández Calvo con anterioridad a la intoxicación que le costó la vida.

«No notamos nada raro»

«Había hecho la reserva por internet y llegamos a las dos. No vimos nada sospechoso por la pulcritud de local y la esmerada atención. Como estábamos de celebración, incluso sacaron una vela a mi mujer para que soplara. En ninguno de los platos notamos nada raro», recuerda este traumatólogo de 51 años. Sobre las cuatro de la tarde este matrimonio abandonó el local y se fue caminando hasta el hotel en el que estaba alojado.

«Somos médicos, siempre llevamos algo encima»

«Estábamos pensando en qué hacer por la tarde cuando mi mujer empezó a sentirse indispuesta y luego yo, pero como somos médicos siempre llevamos algo encima. Nos tomamos un antiácido y nos hidratamos bien. A las nueve ya estábamos mejor, pero nos quedamos en el hotel. Por la mañana ya no teníamos secuelas y pudimos desayunar con normalidad», añade.

Gerardo, pese al incidente, asegura que volvería al restaurante «aunque nos quedaremos más a gusto cuando sepamos el resultado de la investigación». «Estaba todo bien, lo asociamos a alguna especia a la que no estamos acostumbrados porque la sensación era como si algo te hubiese sentado mal», añade. También disfrutaron del resto de su estancia en la capital: «comimos paella, fartons, horchata...».