El presidente de la CHMS junto a la alcaldesa de Bembibre durante la firma del protocolo de colaboración./César Sánchez

El presidente de la CHMS junto a la alcaldesa de Bembibre durante la firma del protocolo de colaboración. / César Sánchez

La Confederación Miño-Sil invertirá 4,38 millones de euros en la demolición de la presa de San Facundo en Bembibre

Las actuaciones arrancarán en 2024 y servirán para «devolver el río a su cauce original» y crear una «zona de aprovechamiento lúdico»

D. ÁLVAREZ Bembibre

El presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS), José Antonio Quiroga, anunció este miércoles que el organismo de cuenca invertirá 4,38 millones de euros en el proyecto de demolición de la presa de San Facundo, en el municipio berciano de Bembibre. Construida en 1985, la presa supone hoy un «obstáculo inservible», ya que se encuentra colmatada por sedimentos en dos tercios de su capacidad.

Tras firmar el protocolo de colaboración con el Ayuntamiento que permitirá el inicio de las actuaciones, el proyecto se encuentra a la espera de la aprobación del estudio de impacto ambiental. Según explicó Quiroga, las previsiones apuntan a que esta autorización podría llegar a principios del año próximo, un ejercicio que se destinaría a la licitación y adjudicación de la obra una vez firmado el correspondiente convenio.

De este modo, la ejecución de los trabajos debería esperar al año 2024, según el cronograma presentado por Quiroga. Una vez ejecutadas, las obras permitirán «devolver el río a su cauce original» y facilitarán la creación de una «zona de aprovechamiento lúdico» del río. En ese sentido, el presidente de la CHMS explicó que las obras tratarán de provocar el menor impacto posible, en base a criterios medioambientales. La retirada del hormigón del muro de la presa y de los sedimentos que la colmatan son procesos que encarecen el coste total del proyecto, señaló Quiroga.

Por su parte, la alcaldesa de Bembibre, Silvia Cao, valoró este primer acto formal para demoler una infraestructura «inservible». Al respecto, recordó que la capital del Bierzo Alto legalizó en este mandato la traída de agua desde el pantano de Bárcena, que abastece actualmente al municipio. «Ya no cumple con los objetivos para los que fue construida», concluyó la regidora.

«Escenario de total normalidad»

Por otro lado, el presidente del organismo de cuenca valoró las últimas precipitaciones caídas en la comarca del Bierzo y confió en que la Mesa Técnica de la Sequía convocada a principios del mes de enero levante las restricciones aún vigentes. «Vamos hacia un escenario de total normalidad», apuntó Quiroga, que recordó que la situación de partida en los últimos 12 meses era «muy negativa».

Tras un otoño favorable desde el punto de vista pluviométrico, con los indicadores un cinco por ciento más altos que la media histórica, el embalse de Bárcena se encuentra actualmente al 39 por ciento de su capacidad. «Deberíamos ser capaces de profundizar en una mejor gestión del agua», apuntó Quiroga, que señaló la necesidad de buscar nuevas respuestas ante los retos que presenta el escenario de cambio climático.