Derribo de la Casa del Cura en Cubillos del Sil.

Ciudadanos y la Asociación La Meda lamentan el derribo de La Casa del Cura en Cubillos del Sil

Critican la posición del primer edil, Antonio Cuellas, «que parece que le entusiasma más la demolición de todo lo que representa las raíces del pueblo»

ELBIERZONOTICIAS Ponferrada

El concejal del grupo municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Cubilos del Sil, Tomás Ramos, y la Asociación Sociocultural La Meda lamentan el derribo de la casa parroquial, conocida popularmente como la Casa del Cura, de la localidad. «No fue posible, La Casa del Cura de Cubillos del Sil definitivamente ha sido derrumbada», señalan.

Finalmente se han hecho realidad los pronósticos anunciados «hace más de un año» por ambas formaciones cuando, según recuerdan, «nos opusimos a la obra, presentamos propuestas, alegaciones y recursos; pero el alcalde ha hecho oídos sordos». «Y es que los 3.000.000 euros de presupuesto inicial, ni los 500.000 euros sumados en abril, y tampoco el 1.000.000 de euros añadido en el pleno de esta pasado viernes fueron suficientes para paralizar el derribo del edificio de la casa parroquial», recalcan.

En este sentido, recuerdan la petición trasladada al alcalde, Antonio Cuellas, para que conservara la casa y se rehabilitara para que albergara el Archivo Histórico Parroquial, la Oficina Municipal de Turismo, y también unos lavabos adaptados para dar servicio en los acontecimientos religiosos, sobre todo de gran aforo, como bodas y bautizos, entre otros. «Hay ciudadanos que se privan de la asistencia por estar limitados», señalan, por lo que ven «incomprensible» que el alcalde «que es trabajador de Aspaym, que es el gestor del Bosque de los Sueños, no este sensibilizado con estas necesidades de la discapacidad».

Cs y La Meda critican, además, la posición del primer edil «que parece que le entusiasma más la demolición de todo lo que representa las raíces del pueblo, tira escuelas y las casas de los maestros. Ahora La Casa del Cura». Lamentan, además, el hecho de que «deja durante años estos edificios en el más absoluto estado de abandono y así después se justifica con su inviable conservación y procede a la aniquilación», concluyen.