Castilla y León, Aragón y Asturias reclaman que una transición energética «justa» no sea «un precipicio» para estos territorios

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, participa en el encuentro institucional con las comunidades autónomas de Galicia, Asturias, La Rioja, Castilla-La Mancha y Aragón para abordar la financiación autonómica y los retos demográficos./Miriam Chacón
El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, participa en el encuentro institucional con las comunidades autónomas de Galicia, Asturias, La Rioja, Castilla-La Mancha y Aragón para abordar la financiación autonómica y los retos demográficos. / Miriam Chacón

Herrera recuerda que el carbón autóctono «ha salvado la economía española» al proporcionar «la energía que no podían proporcionar otras energías»

AGENCIASLeón

Los presidentes de Castilla y León, Aragón y Asturias, se mostraron a favor de la transición energética «justa» a la que ayer se refirió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su visita a Oviedo, pero estimaron que este hecho no puede suponer «un precipicio» para estos territorios. Así lo dijo el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, en la reunión que mantuvo este lunes con los jefes de los Ejecutivos de Galicia, Asturias, La Rioja, Aragón y Castila-La Mancha, para abordar aspectos relacionados con la financiación y la despoblación en estas comunidades.

Herrera insistió en que «la transición es transición, no es un precipicio» y dio luz verde a una transición «justa y dialogada». Sin embargo, dio mucha importancia a «los tiempos» al margen de las exigencias medioambientales, energéticas o industriales en Europa y a nivel mundial que apuntan a la descarbonización «como si el carbón hubiera sido una amenaza para la sociedad». El presidente de la Junta recordó que el carbón autóctono «ha salvado la economía española» al proporcionar «la energía que no podían proporcionar otras energías», dijo.

Para Herrera, si los objetivos «más extremos» de la Unión Europea para el cierre de las térmicas se sitúa en el año 2030, estimó que en España seamos «más papistas que el Papa» y se plantee el cierre una década antes y, lo peor de todo, sin alternativas «claras» en las comarcas que tienen el carbón como «uno de los elementos fundamentales de supervivencia».

De la misma manera, apuntó a algunos de los países europeos líderes en materia energética e industrial, que han definido un modelo propio nacional inscrito en los objetivos europeos, con una reserva estratégica por garantía de suministro que «se puede volver a repetir». Herrera insistió en que el carbón nacional «no solo se produce con mayores garantías laborales» sino que también se consigue a un precio «más competitivo».

Vestas

Al aludir a alternativas y a la puesta en marcha de un fondo europeo, pidió inteligencia y que esos fondos se dirijan a alternativas limpias, que son «más intensas» en generación de empleo alternativo y preservación de la riqueza natural. Y al hacer alusión a la transición energética, Herrera lamentó que se está permitiendo el «escándalo» de grandes compañías multinacionales, en alusión al cierre de Vestas en Villadangos del Páramo (León) que están haciendo «un daño enorme» al querer desplazar sus centros de produccion de Europa a otros lugares del mundo para luego «traer las turbinas de China». Por ello, Herrera hizo un llamamiento porque Europa «se tiene que rearmar», algo que a su juicio también es una transición energética inteligente.

El presidente de Aragón, Javier Lambán, compartió el concepto de transición justa y aunque respaldo la tendencia a la desaparición de las energías fósiles, puntualizo que el cierre de las térmicas «hace imposible ese propósito». Por ello planteó la necesidad de «suavizar ese tipo de cierres» e intentar alargar la vida de las centrales térmicas para garantizar el suministro de energía y el precio de esa energía, aspectos que ya se han planteado a la ministra de Transición Energética. «Si se cierran las térmicas en 2020 se podrá hablar de cualquier cosa pero no de transición justa», consideró.

Asturias

Por último, el presidente de Asturias, Javier Fernández, matizó que cuando se adoptan decisiones en torno a los cierres de instalaciones de generación eléctrica, los gobiernos «tienen algo que decir» porque no es un mercado libre, sino «muy regulado» de un sector de interés económico general. «Entendemos que una instalación que se pierda debe llegar al acuerdo del Gobierno por que no afecte a la seguridad de suministro, pero tampoco al precio». En el caso de que se eleve el precio de la energía, Fernández advirtió de que se estará favoreciendo que las empresas puedan encontrarse con problemas de coste que lleven a su deslocalización.

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