Las auxiliares denuncian que Endesa «miente» y que los cursos para incorporarse a las labores de desmontaje de los grupos térmicos «se los pagan de su bolsillo»

Campamento de las empresas auxiliares de Endesa a las puertas de la central térmica de Compostilla II en Cubillos del Sil. /CÉSAR SÁNCHEZ
Campamento de las empresas auxiliares de Endesa a las puertas de la central térmica de Compostilla II en Cubillos del Sil. / CÉSAR SÁNCHEZ

Los trabajadores lamentan el «lavado de cara» que pretende hacer la eléctrica ante la opinión pública y aguardan la confirmación de despido este viernes día 8 para una veintena de operarios de Maessa

CARMEN RAMOS Ponferrada

«Endesa miente». Así de tajante se mostró este lunes el portavoz de la plataforma de auxiliares que operan en la central térmica de Compostilla II en Cubillos del Sil, Alonso Roa, que desmentió de forma tajante que la compañía esté empleando a los trabajadores en las labores de desmontaje de los grupos más antiguos de la central.

«Es todo mentira», subrayó Roa, que explicó que hasta el momento son tan solo diez las personas que han solicitado trabajo a la eléctrica «como uno más de la calle» y que incluso los dos cursos obligatorios previos de primeros auxilios y riesgo en altura que necesitan realizar para poder incorporarse a las obras «se lo están pagando de su propio bolsillo», abonando los 120 euros de coste para poder optar al puesto. Una carga económica que afrontan ante su delicada situación uniéndose en grupos de seis u ocho personas para que les salga más barato.

«La gente va como cualquier persona de la calle, buscándose la vida y dejándoles su currículum y tiene que pagarse de su bolsillo los cursos», insistió el portavoz de la plataforma.

La decena de operarios que optan a las labores de desmontaje de los grupos térmicos queda muy lejos del anuncio de Endesa para dar una solución de futuro a los 180 trabajadores de las ocho empresas auxiliares que operan en la central cuyo campamento a las puertas de la térmica berciana cumple este mismo lunes un mes para reivindicar a la eléctrica un plan social que contemple medidas para garantizar sus puestos de trabajo y del que a día de hoy «todavía no sabemos nada». En este sentido, los operarios siguen a la espera de respuesta a la petición de la reunión solicitada a comienzos de febrero con el director de zona de Endesa. «Nosotros seguimos esperando a esa reunión para que nos expliquen qué es lo que van a hacer», aseveró Roa.

Desde la plataforma interpretan las últimas declaraciones de la eléctrica garantizando su integración en los trabajos de desmantelamiento como «un lavado de cara ante la gente o ante las presiones que puedan estar recibiendo por detrás, esta es la realidad», destacó su portavoz.

Así las cosas, los trabajadores de Maessa, la mayor empresa de las auxiliares que operan en la central de Compostilla II de Cubillos del Sil, aguardan al viernes día 8 la confirmación de una veintena de despidos.