Consultorio médico de Fuentesnuevas, en Ponferrada, cerrado al público durante la pandemia.

Atención Primaria contrata 38 administrativos para aligerar la cita previa en el León rural

La gerencia trabaja en incrementar el número de MIR que llegan a la provincia para contrarrestar el centenar de médicos de familia que se jubilarán en los próximos cinco años

Rubén Fariñas
RUBÉN FARIÑAS León

Durante esta semana, la Gerencia de Atención Primaria ha sellado el contrato para 38 administrativos que centrarán su labor en recibir las citas de los leoneses residentes en el ámbito rural.

Esta ha sido la opción escogida para 'aliviar' a los médicos de los consultorios de la provincia, que se encargaban hasta ahora de gestionar sus propias agendas y debían destinar parte de su tiempo a esta labor.

Organizar agendas

El nuevo personal administrativo, que se ubica «en puntos cercanos a los centros de salud con los que va a interactuar» servirá para que estos recojan las llamadas de los vecinos y organicen la lista de espera para acudir al consultorio así como el calendario de los médicos de su área de salud.

«Es una forma de descongestionar de trabajo a los residentes», subrayan fuentes de la propia gerencia, que garantizan así «el servicio y que todos los que requieran asistencia médica en las zonas rurales puedan tener acceso a ella».

Situación en la provincia

Actualmente, el Área de Salud de León cuenta con 600 consultorios, atendidos por un total de 337 profesionales sanitarios, lo que se entiende «una cifra adecuada» para prestar el servicio a la población.

Sin embargo, la situación se complicará en los próximos años. En un lustro, Atención Primaria calcula que un centenar de médicos de familia alcanzarán la jubilación, y ya se trabaja «con el peor escenario posible», que la provincia se quede con 270 doctores, sobre los 375 que podría tener en nómina.

Petición de más MIR

Las exigencias de la dirección médica provincial se centran en reclamar la llegada de más estudiantes MIR, que concluyan su proyecto en León y opten por permanecer en la provincia.

Actualmente, unos 18 universitarios recalan en León al año, cifra que se quiere elevar hasta un mínimo de 26 para, precisamente, sobreponerse al descenso de profesionales que la provincia debe afrontar en los próximos cinco años.

Ofrecer un atractivo

El problema para aumentar el personal facultativo radica «en la falta de médicos». «Tenemos que hacer atractivo León y que no solo quieran venir a la ciudad, también que se asienten en las zonas rurales y se encuentren a gusto», requiere el gerente José Pedro Fernández.

Un atractivo que podría llegar desde la reconversión de las actuales 'casa de médicos' de los pueblos en consultorios altamente resolutivos. «Hay que convertirlos en espacios donde puedan investigar y que dispongan de un electrocardiograma, por ejemplo, y tener conexión directa con el hospital».