La Asociación Berciana de Agricultores hace balance del año agrícola. / César Sánchez

La Asociación Berciana de Agricultores reprocha a Asaja su «desconocimiento total» del sector en la comarca

Defienden el trabajo de las cooperativas y de las marcas de calidad para impulsar la actividad agrícola

D.ÁLVAREZ Ponferrada

El presidente de la Asociación Berciana Agricultores (ABA), Daniel Franco, reprochó hoy al sindicato Asaja su «desconocimiento total» del funcionamiento del sector en la comarca. «En lo único que estamos de acuerdo es en que nos sentimos abandonados por las administraciones», señaló Franco, que criticó que los representantes de Asaja insinuasen que las cooperativas están bajando los precios por debajo de los costes de producción.

Acompañado por los responsables de las cooperativas frutícolas de la comarca y por el presidente de la comunidad de regantes, Franco lamentó que el sindicato agrario mantenga judicializadas las subvenciones de la Diputación de León destinadas a los técnicos de las asociaciones y cooperativas agrícolas. Del mismo modo, rechazó las críticas de Asaja al plan piloto antiheladas negociado por ABA, un programa trianual que prevé proteger las plantaciones de siete grandes productores bercianos y que se mantiene «paralizado» tras las quejas del sindicato, apuntó el responsable del colectivo.

En ese sentido, consideró que los responsables de Asaja «no pueden venir a ponerse la medalla» de la mejora de las producciones y del apoyo a los agricultores y enmarcó las declaraciones de los representantes del sindicato en la campaña electoral previa a las elecciones a las cámaras agrarias. «No vamos a permitir que nadie de fuera nos venga a decir cómo tiene que ser nuestro futuro», subrayó Franco, que recalcó que los cálculos de Asaja sobre la superficie sin cultivar en la comarca «se quedan muy cortos», con su estimación de 1.000 hectáreas vacías.

Al respecto, Franco señaló que el minifundismo típico de la agricultura berciana aporta ventajas como la ausencia de monocultivos y la presencia de siete sellos de calidad. El representante de ABA defendió estas figuras como «la clave» para el futuro del sector. «No tenemos volumen de kilos, si no tuviéramos ese distintivo no funcionaría el sector», destacó Franco, que lamentó que se critique también la labor del Banco de Tierras impulsado por el Consejo Comarcal, responsable de la recuperación de 3.000 parcelas en los últimos diez años.

Balance de la campaña

En su intervención, Franco también hizo balance de la campaña agrícola, un ejercicio en el que todos los sellos de calidad sufrieron mermas en la producción. La pera conferencia alcanzó los 11 millones de kilos cosechados, con una merma del 25 por ciento con respecto a una campaña habitual. En el caso de la manzana reineta, la merma alcanzó el 55 por ciento, con una producción de 1,3 millones de kilos. La castaña fue el fruto más afectado, con pérdidas de hasta el 75 por ciento y con menor calibre del habitual, lo que influyó en el bajo precio de comercialización.

Por otro lado, Franco valoró que la ganadería extensiva de vacuno se extienda a zonas bajas de la hoya berciana y agradeció las gestiones de la comunidad de regantes para favorecer el comienzo de las obras de modernización en la zona del Canal Bajo del Bierzo. Al respecto, destacó la «buena sintonía» con la Consejería de Agricultura y el cumplimiento de los plazos para la reconcentración parcelaria.

En un «año atípico» por las «heladas pronunciadas» de los meses de marzo y abril y por un verano «muy caluroso», el presidente de ABA reconoció que «los precios podrían haber sido mejores, pero al menos son estables».