La prevención y revertir el abandono del monte, factores clave para evitar incendios

Los ponentes, minutos antes de iniciar la primera jornada de la campaña '#plantémonos contra el fuego'./
Los ponentes, minutos antes de iniciar la primera jornada de la campaña '#plantémonos contra el fuego'.

Los expertos coinciden en que un mejor aprovechamiento de los recursos que ofrecen los territorios sería clave para que en 30 años los incendios forestales no sigan siendo un problema en el noroeste peninsular

E.JIMÉNEZPonferrada

El Campus de Ponferrada ha albergado este jueves la primera jornada de la campaña '##plantémonos contra el fuego' que organizan de forma conjunta la Escuela de Ingeniería Agraria y Forestal (EIAF), el Centro para la Defensa contra el Fuego y el Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Delegación Territorial de la Junta en León.

Durante la misma, expertos han hecho un análisis de las causas, factores, gestión y prevención de incendios forestales y todos ellos han coincidido en que la prevención, la extinción y revertir el proceso de abandono de los montes son claves para poner solución a un problema tan grave que afecta sobre todo al noroeste peninsular, donde el uso del fuego se lleva utilizando como una herramienta desde hace muchos años.

«Está claro que lo que el hombre ha ido dejando de gestionar lo acaba gestionando el fuego tarde o temprano y por tanto tenemos que ser capaces de ir generando valor en estas comarcas y conseguir que el monte sea una ventaja y no un problema», aseguró Juan Pico, director de la Escuela de Ingeniería Forestal de Pontevedra.

En el mismo sentido se expresó Álvaro Picardo, asesor de la Dirección General de Medio Natural de la Junta, quien considera que comarcas como la del Bierzo tendrían que usar el territorio, el monte para obtener riqueza de ello. «Que los castaños no estén perdidos sino que los castaños den castañas, que se aproveche el pinar, que se aprovechen los eucaliptos, las colmenas, todo, para que vuelva a ser un monte vivo como lo ha sido durante siglos, ahí está la solución, en generar cadenas de valor en torno al monte, porque si la gente vive del monte y aprecia su territorio tendrá un cuidado que hoy no se tiene», apostilló.

De hecho, cree que tendríamos que aprender de otras zonas que con anterioridad tenían muchos incendios forestales y han conseguido reducirlos al mínimo, como por ejemplo Soria, País Vasco o la Aquitania francesa. «Sería pensar qué podemos hacer para que dentro de 30 años, porque esto no se resuelve en tres años, no sea un problema tan grande», añadió Álvaro Picardo.

Plan de quemas controladas en La Cabrera

En el caso de la prevención, entre las administraciones se apuesta por diferentes métodos, como en el caso de la Junta de Castilla y León, a través de las EPRIF, con un programa de quemas controladas que se está llevando a cabo en la sierra de La Cabrera desde el año 2009.

Roberto López, técnico de la BRIF de Tabuyo, señaló que se trata de un plan de quemas controladas que se pone a disposición de ganaderos, cotos o los interesados en el uso del fuego y planifican dichas quemas controladas para prevenir incendios. A pesar de ello, La Cabrera precisamente fue la zona que registró el fuego más grande del país en lo que va de año con unas 10.000 hectáreas calcinadas y López considera, al igual que el resto de ponentes, que «hace 50 años la gente de los pueblos vivía de su entorno, actualmente no, queda muy poca gente en los pueblos y se pretende hacer esa labor de limpieza en muy pocos días y muchas veces se utiliza mal el uso del fuego».

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