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El poblado de Compostilla, un hito urbanístico del siglo XX

Imagen del poblado de Compostilla en los años 50.
Imagen del poblado de Compostilla en los años 50.
  • Las III Jornadas de Historia Local y Patrimonio del IEB analizan en su primer día el poblado de Compostilla como un paradigma urbanístico que supuso un auténtico cambio para la ciudad de Ponferradae

El Instituto de Estudios Bercianos ha dado inicio este lunes a la tercera edición de las Jornadas de Historia Local y Patrimonio centradas en la arquitectura industrial, la semblanza del comunicador Ignacio Linares y la belleza de un valle singular como el de Fornela.

El primer día de estas jornadas estuvo protagonizado por el poblado de Compostilla, que surgió en Ponferrada a finales de los años 40 y principios de los 50, para acoger a las familias de los trabajadores de la Central Térmica de Compostilla I (ENDESA).

La ponferradina Nuria Prieto y Pablo Rodríguez, ambos arquitectos, explicaron que el poblado de Compostilla fue, a nivel europeo, un hito de estudio y un ejemplo para países como Suiza o Alemania «que venían aquí a ver cómo se había realizado este urbanismo que era muy nítido a la hora de leerse como ejemplo de arquitectura», aseguró Pablo Rodríguez.

Además, señalaron que presenta una ideología tanto urbanística como arquitectónica «muy limpia, muy expresiva pero de unas ideas muy profundas», con unos valores muy marcados sobre todo por la estructura social que en ellos había, con diferentes jerarquías de estratos, tanto por empleo como por familias, que acabaron creando una identidad del poblado.

«Nosotros lo que demostramos es que a día de hoy la arquitectura contemporánea no tiene esos valores tan marcados y nos obliga a tener que mantenerla porque es una arquitectura con una ideología muy fuerte, y que ahora mismo por desuso, por abandono de las viviendas, por problemas de falta de empleo en las centrales, se están abandonando y son ejemplos urbanísticos de los que se puede aprender mucho a día de hoy», añadió Pablo Rodríguez.

En cuanto al edificio que fue la central Compostilla I, que se adecuó para albergar un museo pero que hasta el momento sigue sin uso y vacío, Nuria Prieto considera que es una pieza con mucho valor patrimonial pero que en la actualidad ha perdido su identidad. «En el momento en el cual se retira la chimenea número 7 que es la que daba imagen a la pieza, automáticamente se va perdiendo identidad, por ejemplo podemos ver que la central de la MSP mantiene sus chimeneas y eso hace que la gente lo entienda como un elemento industrial y el nuevo uso lo pone en valor. Sin embargo esta pieza parece que se ha quedado en algo descafeinado, un intento de consolidación más que de rehabilitación perdiendo la identidad», apuntó. Una identidad con la que sí cuenta el barrio pero no ese edificio.

Nuria Prieto y Pablo Rodríguez fueron los encargados de abrir las conferencias de las Jornadas de Historia Local y Patrimonio y de explicar la exposición que se puede ver en la Casa de la Cultura sobre el barrio de Compostilla. La jornada del martes estará dedicada al periodista Ignacio Linares.