EL 'MILAGRO' DE LA TEBAIDA

El incendio que arrasó 1.300 hectáreas saca a la luz dos despoblados medievales relacionados con la actividad monástica que podrían suponer un importante espaldarazo para la solicitud de Patrimonio de la Humanidad

Imagen de uno de los despoblados hallados tras el incendio de la Tebaida.
Imagen de uno de los despoblados hallados tras el incendio de la Tebaida.
CARMEN RAMOS Ponferrada

El incendio de la Tebaida que arrasó 1.300 hectáreas el pasado mes de abril ha sacado a la luz el hallazgo de dos despoblados medievales documentdos en los siglos X al XIII -que incluso podrían elevarse a quince- relacionados con la actividad monástica del Valle del Silencio. El anuncio ha sido realizado este martes por el concejal de Medio Rural, Iván Alonso, que no ha dudado en considerar que estaríamos ante «vestigios que haría de la Tebaida la Atapuerca medieval» de la comarca y podría suponer un importante espaldarazo a la actualización del BIC y a la propuesta para declaración de la zona como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El descubrimiento ha sido posible gracias a la labor desarrollada a lo largo de los últimos treinta años por el investigador, Alejandro Valderas, en un área cercana a Manzanedo, San Cristóbal de Valdueza, Peñalba y Bouza.

«Se trata de un área que estuvo desnsamenta poblada, como demuestran la cantidad de terrazas de uso agrícola, que podrían sostener incluso casas, además de las que recientemente se han descubierto y las referencias a casi veinte barrios, ermitas, iglesias o monasterios», explicó Valderas en su comparecencia.

En base a la documentación que obra en su poder sobre los indicios de varios monasterios altomedievales en Palacios de Compludo y San Cristóbal de Valderas y gracias a las pistas facilitadas por un vecino de esta última localidad el pasado 25 de abril se pudo identificar sobre el lugar del fuego el topónimo correspondiente a un despoblado medieval, un punto que ya fue visitado por el investigador hace años realizando la misma búsqueda pero no fue localizado dado que entonces se hallaba cubierto de maleza.

Tras recorridos posteriores en las que participó también el arqueólogo Fernando Muñoz, el propio edil y el alcalde de barrio de Manzanedo, Agustín Casares, observaron que los cortafuegos de emergencia recientes y el propio incendio forestal de Bouzas habían dejado al descubierto al menos cuatro terrazas agrícolas antiguas, así como muros de contención que quizás pudieran corresponder a edificios relacionados conpoblados, iglesias o monasterios. Una hallazgo que sumó en días sucesivos «varios kilómetros de muros de contención y similares correspondientes a cerca de 30 terrazas agrícolas, media docena de caminos y tres fuentes, así como la localización de varios hagiotopónimos con leyendas de monasterios y vuevas y restos de dos posibles edificios», reseñó el investigador.

«Se trata de unas terrazas con muros de hasta 30 niveles en altura y varios kilómetros que permanecieron visibles hasta los años 70», destacó Muñoz, que puso sobre la mesa la necesidad de «perfilar la investigación para sav¡ber qué es lo que queremos hacer» a fin de que «no vayamos a destruirlo por desconocimiento», apuntó. En este sentido entiende que el primer paso es delimitar el espacio de intervención para, a continuación iniciar el trabajo con herramientas no intrusivas como fotografías aéreas, estudios con georradar o tecnología LIDAR. Reconoce que se trata de una labor «muy a largo plazo» pero que lo más importante es tomar «medidas de protección ya» para un enclave que podría convertirse en un espaldarazo para el turismo del municiipio con nuevos itinerarios culturales y de naturaleza.

El fuego de la Tebaida berciana ha sacado a la luz el hallazgo.

Santa Eucheria y Santa María de Castrillo

Los expertos aseguran que algunos de estos despoblados ya han sido identificados como Santa Eucheria y Santa María de Castrillo y también se han localizado los topónimos donde radicarían Roganos y Carrupeiro, que actualmente no constan en el inventario arqueológico anexo al Plan General de Ordenación Urbana de Ponferrada. Los dos nuevos despoblados localizados se suman a los ya incluidos en el catálogo del PGOU que son Pedroso, San Pedro de Villarino y Santa María de Valdescayos.

Por estudios de otros investigadores recientes se han identificado en el mismo área los despoblados medievales de San Justo del Tejo, San Andrés de La Cistern a o la iglesia de los Santos Justo y Pastor de Manzanedo.

Los expertos tienen esperanzas de identificar las localidades donde residió San Valerio teniendo en cuenta la revisión que están llevando a cabo varios investigadores y que corresponderían a la comunidad e iglesia de los Santos de Ebronauto, la eermita que edificó a San Félix y la villa de Castro Pedroso. Todavía quedan por identificar San Marcos y San Esteban, posiblemente ermitas medievales eremitas, localizables en la zona.

El concejal de Medio Rural, Iván Alonso, asegura que el hallazgo ya fue comunicado el pasado día 16 a la Dirección Territorial de la Junta de Castilla y León a fin de actuar «porque ahora es importante proteger el yacimiento», reseñó. En este sentido, avanzó que el Ayuntamiento ya ha puesto en marcha algunas medidas que han pasado por el desbroce de pistas, entre otras, aunque reconoce que «con no hacer nada ya lo protegemos» y que lo principal es «poder investigar» dado que «queda un trabajo titánico».

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