Elbierzonoticias

La XXII Travesía de los Montes Aquilianos amplía recorrido

Presentación de la prueba.
Presentación de la prueba.
  • Un total de 450 atletas participarán en la prueba que se disputará el día 3 de junio en las categorías de 65 y 50 kilómetros

Ponferrada acoge el día 3 de junio la celebración de la XXII Travesía Integral de los Montes Aquilianos. La prueba amplía este año su recorrido en las dos categorías que constará de 65 kilómetros el recorrido largo con 3.227 metros de desnivel y 50 kilómetros el corto con un desnivel de 1.838 metros, frente a los 62 y 47 de la carrera en la edición de 2016. Un cambio que se produce con la idea de que de cara a la próxima edición pueda ser puntuable en el calendario de carreras de montaña.

Un total de 450 participantes se darán cita en la competición organizada por el Club Rutas del Bierzo, que «abrió el boom de las carreras de montaña en la zona», según reconoció el concejal de Deportes, Roberto Mendo, en la presentación, que no dudó a los ponferradinos a «disfrutar de ese día y a acompañar a los corredores».

Por su parte, Carlos Souto, representante de la organización, resaltó el hecho de que se trate «de una de las carreras más antiguas del Bierzo» que sigue adelante «con la pretensión de mantenerse», subrayó.

Un total de 450 deportistas participarán en la prueba con salida a las seis de la mañana desde la plaza del Ayuntamiento, donde también estará situada la meta. Son 110 participantes menos que el pasado año que Souto ha achacado al hecho de que tan solo un día después se celebre la tercera edición de la Bierzo Triman.

En la presentación de la travesía participó el atleta, Manuel Merilla, de Valseco, que ostenta hasta el momento el récord de la pueba con un tiempo de 5 horas y 34 minutos en la realización del tramo largo de 62 kilómetros. El deportista, que permanece de baja debido a una operación y que seguirá la competición en el coche de asistencia, resaltó la dureza de una prueba que acumula 34 kilómetros de ascensión y que vive su punto más duro en la Silla de la Yegua. «Es una eterna subida y una eterna bajada», apuntó.