Valle de Ancares, tierra de rincones mágicos

El Valle de Ancares, tesoro de la naturaleza que guarda la privilegiada comarca leonesa de El Bierzo, esconde una extraordinaria y abrumadora riqueza natural esperando para ser descubierta

Llano de Campo da Venta.
Llano de Campo da Venta. / Ricardo Meléndez

Situado dentro de la Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses, declaración concedida por la UNESCO en el año 2006, recorrerlo nos proporciona la experiencia de descubrir una zona en la que parece que el tiempo se ha detenido, donde además de su patrimonio natural, su gastronomía, sus pueblos con esa arquitectura popular única y, por supuesto, sus gentes dejarán en nuestra memoria un recuerdo imborrable y, sin duda alguna, cuando retomemos el camino de vuelta a nuestros hogares lo haremos con la promesa de volver.

Tierra llena de rincones mágicos que nos serán revelados de una manera muy fácil gracias a las múltiples rutas que por ella serpentean. Caminos y sendas en los que nuestro lento discurrir se verá únicamente acompañado por el sonido del viento, el canto de los pájaros y el crujir de las hojas bajo nuestro pies. Una de esas rutas es la que nos lleva a la Cascada de Fumeixin que se dibuja entre una gran variedad de árboles milenarios; “soutos” o sotos de castaños, hayas, robles, abedules, avellanos y chopos, y que son el hábitat natural de multitud de especies como el corzo, el rebeco, el jabalí, el ciervo, el gato montes y, por supuesto, el oso pardo y el siempre huidizo urogallo, que transita por el valle desde la era glaciar y que afortunadamente esta protegido para evitar la que sería su triste y dolorosa extinción.

Esta ruta circular, que haciéndola con calma y tomando unos merecidos descansos para relajarnos y disfrutar de los paisajes que generosamente nos regala y que nos puede ocupar únicamente una mañana o una tarde, tiene su inicio en Candín, aunque también se puede comenzar en Pereda de Ancares. Si la iniciamos desde Candín, cabecera del municipio y que cuentan con servicios básico como son el Centro Médico y una farmacia, tomaremos el Camino Viejo de Rioseco para dirigirnos a las Canaletas de Riego. En este punto cogeremos a la izquierda una senda donde podremos admirar el precioso arroyo de Fumeixín que cruzaremos, después de caminar aproximadamente unos treinta metros por un leve repecho se nos presentará ante nuestros ojos la increíble Fuente Mineral (Fe) que nos maravillara con sus colores rojizos y en el lado izquierdo del camino, más o menos a la misma altura, encontraremos la impresionante Cascada de Fumeixín.

Camino Viejo de Rioseco. / Ricardo Meléndez

Después de admirar el salto de agua, probablemente nos quedarán ganas de seguir alimentando nuestros sentido. Continuamos y se nos presentan dos opciones, volver por la misma senda o bajar por el Arroyo de Fumeixín y coger un camino en descenso que nos encontramos a nuestra izquierda; en ambos casos llegaremos al puente sobre el Arroyo de Rioseco. Dejamos atrás el puente y continuamos por el camino durante unos metros hasta encontrar a nuestra derecha una pista con la que iremos ganado altura y que nos permitirá disfrutar de algunas de la vistas más increíbles del Valle de Ancares.

Continuamos por la pista que se va haciendo más benévola, hasta llegar a un punto conocido como “A Cú del Castro”, y a partir de aquí empezamos el descenso que nos llevará a la localidad de Pereda de Ancares.

Excelente lugar para tomarnos un merecido descanso y refrescarnos en las piscinas municipales o disfrutar de sus interesantes instalaciones deportivas, podremos visitar el Aula de la Naturaleza, la Palloza del Señor Antonio como interesante muestra de la arquitectura popular y descubrir como era la vida en las pallozas o acercarnos a Artesanía Pumarego, una casa-taller de talla de madera en la que nos mostrarán todos los secretos para dar forma a este noble material.

Ya con las fuerzas renovadas tomamos el camino que lleva al puente del Carril, pasamos por debajo de él y llegamos al molino de “As Graneras” y al río Ancares. En este punto se nos vuelven a presentar dos opciones, una es tomar el camino que nos encontramos a la izquierda que nos lleva al pueblo de Tejedo de Ancares y la espectacular visión que nos ofrece su cascada; la otra alternativa es tomar el camino que sale a la derecha por el “Camín de Suquéstro” y que después de pasar el Llano de “Campo da Venta” nos llevará a la carretera. Si nos dirigirnos a la izquierda llegaremos a los pueblos de Suertes, donde una vez más el agua nos hace un regalo en forma de cascada, y Espinareda de Ancares. Si elegimos la opción de la derecha de nuevo atravesaremos el río Ancares y tras un corto repecho, antes del “Pozo de Xán” nos encontraremos el cruce que nos devuelve a Candín, nuestro punto de partida.

Molino de As Graneras en Pereda de Ancares. / Ricardo Meléndez

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