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Gas Natural Fenosa no dará continuidad a la central térmica de Anllares y plantea un cierre paulatino hasta 2019

Central térmica de Anllares.
Central térmica de Anllares. / César Sánchez
  • Por el contrario, la entidad sí mantendrá operativa la central térmica de La Robla más allá de julio de 2020

Gas Natural Fenosa y Endesa presentaron el pasado 25 de mayo una solicitud administrativa ante el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital (Minetad) para el cese paulatino de la actividad de la central térmica de Anllares hasta 2019, en cumplimiento con la directiva europea de emisiones. Aunque el cierre de las instalaciones podría producirse este mismo año y desmantelamiento de la central prologarse hasta esa fecha de 2019. Todo ello tendrá que ser aprobado por el Gobierno.

Propiedad de Gas Natural Fenosa (66,6 por ciento) y Endesa (33,3 por ciento), la central situada en Páramo del Sil (León), acumula ya 35 años de operación y tiene una capacidad de 347 MW de potencia. Su plantilla actual está compuesta por 77 trabajadores, de los cuales la tercera parte serán reubicados en el grupo y el resto podrán acogerse a un plan de salida acordada que incluye prejubilaciones y bajas incentivadas.

Anllares no cuenta con una infraestructura de desulfuración, ni de desnitrificación de las emisiones, motivo por el cual, en octubre de 2013, ya se comunicó su imposibilidad para cumplir con los límites recogidos en la Directiva de Emisiones Industriales (DEI).

Además del problema de la emisión de óxidos de azufre y óxidos de nitrógeno, la central, al 50 por ciento de su capacidad, emite 1.500.000 toneladas al año de CO2 y consume carbón nacional de bajo volátil que conlleva una baja eficiencia y competitividad de la central.

Gas Natural Fenosa apuesta por La Robla

Por otro lado, Gas Natural Fenosa ha conseguido un cupo relevante de potencia eólica en la reciente subasta de energías renovables impulsada por el Gobierno de España, con el que va a acometer la construcción de más de 200 megavatios eólicos en Castilla y León, gracias a una inversión que supera los 200 millones de euros. La construcción de dichos parques eólicos implicará la creación de 500 puestos de trabajo, directos e indirectos, en el horizonte temporal 2017-2019.

Gas Natural Fenosa mantendrá operativa la central térmica de La Robla con una fuerte inversión para cumplir con la Directiva europea de Emisiones Industriales y está finalizando el análisis de alternativas para la adaptación en el grupo 2 de la central, con el objetivo de extender su operación más allá del 1 de julio de 2020, fecha en la que finaliza el denominado Plan Nacional Transitorio al que se acoge.

La compañía ya realizó importantes inversiones en esta central para, por ejemplo, instalar una desulfuradora que le permite cumplir los límites de emisión de azufre marcados en la normativa europea, la creación de una infraestructura para el transporte del mineral y llevará a cabo nuevas inversiones adicionales para la desnitrificación de las emisiones.