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El primer mencía del 2016

Imagen de la merienda con la que se celebró la presentación del Maceración del año pasado en el Palacio de Canedo.
Imagen de la merienda con la que se celebró la presentación del Maceración del año pasado en el Palacio de Canedo.
  • El Palacio de Canedo celebra el día 12 de noviembre la Fiesta del Vino Nuevo, cuyos mantenedores serán los prestigiosos sumilleres Javier Gila, Luis Alberto González y Manuel Ubago

La Fiesta del Vino Nuevo está a las puertas. El segundo sábado de noviembre, que este año es el día 12, y partir de las 19 horas se presentará en sociedad el primer mencía de la cosecha de 2016 del Palacio de Canedo: el Maceración Carbónica.

Los encargados de descorchar el primer maceración y hablarnos de él serán los reconocidos sumilleres Javier Gila, Manuel Ubago y Luis Alberto González, el primero presidente de la prestigiosa Asociación de Somelieres de Madrid, y los otros forman parte también de la directiva del colectivo.

Por primera vez la presentación será cosa de tres, lo que dará un aire innovador por basarse en diferentes puntos de vista de cata pero un solo tinto verdadero…

Como siempre, la Fiesta del Vino Nuevo es una cita para todos los públicos, en la que se degustará el mencía Maceración de 2016 junto con bocadillo de chorizo escaldado en vino (maceración, por supuesto) acompañado de castañas asadas y un dulce, obsequiándose a todos los presentes con una botella conmemorativa del vino nuevo y la copa de cristal de recuerdo. El precio será el habitual, 16 euros.

Un clásico… desde hace 25 cosechas

El mencía de Maceración que elabora el Palacio de Canedo es un tipo de vino de elaboración caprichosa y resultado siempre singular. Joven, tremendamente joven porque las uvas se vendimiaron en los primeros días de septiembre, y exclusivamente a base de Mencía, la elaboración con el método de maceración carbónica permite reflejar con fidelidad las características de una cosecha.

Tras la vendimia manual, los racimos se colocan uno a uno en la cuba de modo que durante unos días arranca la fermentación sin romper los racimos antes de que continúe el proceso convencional.

Este contacto de la pulpa con la piel de la uva a temperatura controlada hace que el Maceración de Prada sea un vino desnudo, en el que ni la madera ni la maduración en depósitos despista al apasionado de la mencía que se puede disfrutar en todo su esplendor.