Molinaseca controlará con cámaras el acceso de vehículos a su casco histórico

Peregrinos a su paso por el casco histórico de Molinaseca./César Sánchez
Peregrinos a su paso por el casco histórico de Molinaseca. / César Sánchez

La nueva ordenanza se estrenará en fase de pruebas con el objetivo de que entre en vigor de cara a la Semana Santa

D.ÁLVAREZMolinaseca

El Ayuntamiento de Molinaseca controlará el acceso de vehículos al casco histórico de la localidad a través de un sistema de cámaras de videovigilancia que se encargará de leer las matrículas de los coches en tres puntos del municipio. La medida se estrenará en fase de pruebas una vez se apruebe definitivamente la nueva ordenanza reguladora, con el objetivo de que pueda entrar en vigor de forma efectiva de cara a la Semana Santa o “por lo menos en verano, que es cuando se provocan los problemas”, explicó a Ical el alcalde, Alfonso Arias.

En esa línea, el regidor subrayó que la medida es “una demanda de los vecinos” ante los “problemas de aparcamiento dentro del casco histórico” que se originan en los días en los que la afluencia de visitantes al municipio es más elevado. “Los coches aparcan en las puertas de las casas y afean el conjunto histórico”, remarcó Arias, que recordó que el municipio dispone de un aparcamiento público con “suficiente capacidad” en sus más de 200 plazas para acoger a todos los visitantes.

Características del sistema

El nuevo sistema controlará el acceso al municipio de los vehículos con matrícula autorizada en tres puntos: la Fuente del Peregrino, el inicio de la calle Palacio y el de la calle las Estapias. Además, habrá otras dos cámaras sancionadoras, situadas “en dos puntos problemáticos” del casco histórico, donde los coches aparcan pese a las señales que lo prohíben. Una de esas cámaras estará instalada en las inmediaciones de la plaza del Santo Cristo y la otra vigilará la calle Palacio.

Según adelantó Arias, las sanciones que establece la nueva ordenanza, aprobada por el pleno municipal en su última sesión del año 2017, establece sanciones de 90 euros, con una rebaja por prontopago del 50 por ciento, para las matrículas no autorizadas. Entre las que sí lo estarán figuran los residentes empadronados, los vehículos de emergencia y los de carga y descarga y los discapacitados.

En ese sentido, la ordenanza también regula el acceso en otros supuestos como los clientes de casas rurales, que dispondrán de media hora de acceso libre para la carga y descarga de maletas. Algo similar sucederá con los vecinos del municipio empadronados fuera del casco histórico, que también dispondrán de media hora para efectuar sus compras en los establecimientos más céntricos.

Empresa gestora

Además, Arias subrayó que la puesta en marcha de este sistema no tendrá “ningún coste” para el Ayuntamiento, ya que tanto la instalación de los equipos como la gestión de las sanciones correrá a cargo de Vialine, la empresa homologada por el Ministerio de Interior, que se encargará de prestar el servicio.

El Consistorio, por su parte, se encargará de “validar las matrículas autorizadas” en el programa informático que utilizará la empresa. Según Arias, este sistema es “más sencillo y económico” que la instalación de bolardos automatizados, una opción que también se plantearon los responsables municipales y que se descartó por su “elevado coste de inversión y mantenimiento”.

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