La CHMS valorará este lunes la situación de los caudales para determinar si activa la alerta con los embalses al 43,57%

Embalse de Bárcena.

La precipitación acumulada media en la parte berciana de la demarcación Miño-Sil hasta septiembre ha sido de 513 litros por metro cuadrado, un 52% por debajo de la media histórica

CARMEN RAMOS Ponferrada

La Oficina Técnica de Seguimiento de la Sequía de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil tiene previsto reunirse el próximo lunes día 2 de octubre para valorar la situación de los caudales de la cuenca y decidir si mantiene la situación de prealerta decretada hace ya nueve meses o si la situación se ha complicado en el último mes por la escasez de lluvias y finalmente declara la alerta en la demarcación. Una situación que podría traducirse en restricciones de agua para usos prioritarios.

«De mantenerse esta situación sin precipitaciones todo apunta a que se pueda decretar la alerta pero hasta que no se valoren los indicadores por los técnicos realmente no lo sabemos», explican desde el organismo de cuenca.

La precipitación acumulada media en la parte berciana de la demarcación Miño-Sil hasta septiembre ha sido de 513 litros por metro cuadrado, un 52% por debajo de la media histórica que se situó entre 1980-81 y 2011-12 de 1.074,3 litros por metro cuadrado. En el año hidrológico anterior a estas altura del año la precipitación registrada era de 1.110,4 litros por metro cuadrado, un 3% por encima de la media histórica y más del doble que la del año 2016/17.

Según los datos de la CHMS, el grueso de las precipitaciones del presente año hidrológico se han producido principalmente en cuatro periodos: 11-23 de octubre, con 33,4 litros por metro cuadrado; 1-28 de noviembre con 83,5 litros por metro cuadraado; 24 de enero-19 de febrero, con 173,8 litros por metro cuadrado; y 8-14 de mayo con 44,4 litros por metro cuadrado. En esto periodos se recogieron 335,1 de los 513 litros por metro cuadrado (65%) que registra actualmente el presente año hidrológico. Por meses, destacan los meses de febrero y mayo como húmedos y los de octubre, diciembre, enero, julio y especialmente abril como secos.

En cuanto a los embalses de la cuenca en la comarca, se encuentran al 43,57% de su capacidad máxima, un 7,15% menos que la semana anterior. Este volumen es un 5,65% menor que la cantidad de agua embalsada hace un año (49,22%) y un 3,52% menor que el llenado promedio histórico en estas fechas del año (47,09%).

En lo relativo a los caudales circulantes, la situación es similar a la de semanas anteriores, con caudales bajos para esta época del año, especialmente en el río Selmo en Oencia, el río Tremor en Almagarinos, el río Burbia en Villafranca del Bierzo y el río Cúa en Fabero.

El presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, Francisco Marín, anunció en su última comparecencia su confianza en que no sea necesario decretar finalmente la alerta por sequía dado que a pesar de las carencias que sufren algunos municipios la situación de los niveles de agua aún es «aceptable» como consecuencia de las importantes precipitaciones registradas en 2016. No obstante, de establecerse, considera que no supondría demasiados inconvenientes más allá de cortes puntuales o un mayor control del agua en la limpieza de vías y en las labores de riego.

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