ÁRBOLES QUE HABLAN

El Consejo Comarcal del Bierzo edita un folleto para promocionar las 16 esculturas talladas en especies naturales de la comarca para convertir este patrimonio en «un atractivo turístico más»

El presidente del Consejo Comarcal, Gerardo Álvarez Courel (C), junto al escultor Víctor Lobato 'Rixo' (D), y la consejera comarcal Alicia García, en la presentación del folleto./César Sánchez
El presidente del Consejo Comarcal, Gerardo Álvarez Courel (C), junto al escultor Víctor Lobato 'Rixo' (D), y la consejera comarcal Alicia García, en la presentación del folleto. / César Sánchez
D. ÁLVAREZ Ponferrada

El Consejo Comarcal del Bierzo editó 2.000 ejemplares de un nuevo catálogo que recoge las 16 esculturas talladas en árboles existentes en la comarca con el objetivo de «dar promoción a algo que es peculiar y particular del Bierzo», explicó el presidente de la institución, Gerardo Álvarez Courel, que remarcó que este patrimonio artístico y natural se convierte así en «un atractivo turístico más para la comarca».

En ese sentido, la intención del Consejo es hacer llegar el folleto a los 38 municipios de la comarca, así como a las instituciones que se encargan de la promoción turística en el exterior. La ruta propuesta es un recorrido por la «riqueza escultórica» del Bierzo, que permitirá al visitante «disfrutar de esas tallas en un entorno natural espectacular», remarcó Álvarez Courel.

Los 16 árboles que integran el catálogo, con diferentes tipos de talla y diferentes situaciones de salud del ejemplar, se encuentran en municipios como Páramo del Sil, Sancedo, Vega de Valcarce, Carracedelo, Borrenes, Molinaseca, Castropodame, Ponferrada y Priaranza del Bierzo. La mayoría reflejan escenas relacionadas con el pasado de los pueblos, como 'La danza nupcial de la cigüeña', 'La mujer campesina' o la escultura al pescador, mientras que otras señalan al pasado templario de la zona o sirven para denunciar el daño que causan los incendios forestales.

Al respecto, el escultor Víctor Lobato, más conocido como Rixo y que es autor de varias de estas tallas, destacó que «el árbol en sí ya es una obra de arte que pervive durante varios siglos». Rixo recordó que la primera experiencia de este tipo se llevó a cabo en Borrenes en 1992, de la mano del artista Domingo González. Con la publicación de este folleto, el escultor aspira a «plantar una semilla que germine para seguir evolucionando y continuar mirando por nuestra tierra y nuestra gente».

En ese sentido, Rixo defendió la «riqueza forestal de la comarca» y mostró su preocupación por la «coexistencia entre el hombre y el árbol». En cuanto a su obra personal, el artista subrayó que a la hora de enfrentarse a una escultura trata de «romper el ego y sacar la cultura del pueblo en la que se levanta la escultura». «Hay que preservar los símbolos del pueblo, que son testimonios del pasado», concluyó.

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